La Comisión de Buena Voluntad (CBV) dijo este 18 de abril, a través de un comunicado, que “por la memoria de las víctimas de la represión en 2018, las organizaciones de los dos bloques opositores del país, Alianza Ciudadana y Coalición Nacional, tienen la responsabilidad moral de unir sus voces rechazando de manera conjunta las espurias reformas electorales presentadas el lunes 12 de abril de 2021”.
Asimismo, refirió la CBV deben unir sus voces “para exigir al régimen represor el cumplimiento de los acuerdos del 29 de marzo de 2019 y la Resolución de la OEA de octubre de 2020, para contar con elecciones libres, competitivas, observadas, justas y transparentes, condiciones indispensables para recobrar la democracia, la estabilidad e iniciar la reconstrucción de nuestro país.
La Comisión de Buena Voluntad es una iniciativa de varias personalidades del país que surgió con la misión de unir a la oposición para ir a unas posibles elecciones en noviembre de este año en contra de Daniel Ortega. Sus principales rostros son Carlos Tünnermann Bernheim, Fabio Gadea Mantilla y Dennis Martínez.
“Unir las voces y las voluntades para actuar por la libertad de Nicaragua es el mejor acto de honor a las víctimas de la represión. Es el momento de unir todas las voces y voluntades para concretar el anhelo por el que nos tomamos las calles en abril de 2018”, refirió la CBV en su comunicación de este 18 de abril, cuando se cumplen tres años de que empezó la represión del régimen orteguista.
Un día como hoy, de 2018, por la mañana, miembros de la Juventud Sandinista y motorizados agredieron a ciudadanos de la tercera edad que protestaban en la ciudad de León contra las reformas al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social.
Posteriormente, por la tarde, grupos de la sociedad civil y universitarios se autoconvocaron en Camino de Oriente y las inmediaciones de la Universidad Centroamericana (UCA), en Managua, para protestar contra las reformas al INSS. A estos puntos llegaron las turbas del régimen de inmediato para golpear a los manifestantes. En la furia desatada golpearon a mujeres, jóvenes, ancianos y periodistas, además de robarles sus equipos, los cuales nunca fueron regresados.
Así empezó la crisis sociopolítica del país, que dejó solo en el 2018, según el recuento de organismos de derechos internacionales más de 320 muertos.