CONTENIDO EXCLUSIVO.
La llegada del nuevo presidente de Estados Unidos, el demócrata Joe Biden, podría no traducirse en «buenas noticias» para la dictadura Ortega Murillo, que ya ha sufrido duras sanciones de la saliente administración republicana, siendo señalados de violaciones a los derechos humanos por haber convertido las protestas ciudadanas en un ola de violencia, desde el estallido de la crisis sociopolítica en abril de 2018.
Aunque en el país hay quienes creen que un Gobierno demócrata en EE. UU. podría “suavizar” la política de Washington hacia los países bajo regímenes como los de Nicaragua o Venezuela, algunos analistas y sectores de oposición consideran que difícilmente se vaya a dar un cambio en la política exterior estadounidense en relación con la diplomacia practicada por el expresidente Donald Trump, quien no vio diferencias entre lo que ocurre en Cuba, Venezuela y Nicaragua.
Lea además: Las consecuencias que Ortega acarrearía para él y su partido si comete fraude en las elecciones de noviembre
Los primeros pasos de Biden sobre Nicaragua
El abogado nicaragüense y asesor del Partido Demócrata, Harold Rocha, considera que uno de los primeros pasos de la nueva diplomacia de Estados Unidos sobre la dictadura en Nicaragua podría ser la toma de contacto con la secretaría general de la Organización de Estados Americanos (OEA), para informarse de los avances en el cumplimiento de la última resolución aprobada en la Asamblea General, el pasado 21 de octubre de 2020 sobre la crisis de Nicaragua.
Luego, seguramente también ya habrá contacto con la Embajada en Managua, apunta Rocha. «Todo eso será importante para las decisiones que deban tomar al respecto el equipo del secretario Antony Blinken, quien todavía no ha anunciado nombramientos al buró del Hemisferio Occidental, ni a la representación permanente ante la OEA. En su comparecencia ante el comité de Relaciones Exteriores del Senado la semana pasada enfatizó la cooperación del gobierno Biden con las dos cámaras del Congreso en política exterior, y eso seguramente se aplicará también en los temas relacionados a Nicaragua», manifestó Rocha en una entrevista a LA PRENSA.

Asimismo, señaló que tanto el senador Bod Menéndez, quien ahora preside ese comité, como el congresista Albio Sires, que preside el subcomité de la Cámara para el Hemisferio Occidental, han manifestado su interés y preocupación continuas por Nicaragua.
Estrategia política de EE. UU. continuará sobre la dictadura
Rocha también opinó que la administración Biden dará continuidad a la estrategia de política exterior para Nicaragua, Centroamérica, el hemisferio y el mundo. No obstante, señala que lo que sí podrá apreciarse es un cambio de tono y formas.
«Será un gobierno más multilateral, más conciliador, menos confrontativo. Probablemente veremos mayor participación de organismos y actores regionales, y de sociedad civil. Pero los compromisos institucionales de apoyo a una salida pacífica y democrática se mantienen firmes, sobre todo este año», expresó el abogado nicaragüense.
Lea también: ¿Qué puede esperar Nicaragua de la administración de Joe Biden? Esto dice Harold Rocha, asesor del partido demócrata
Al respecto el exembajador de Alemania en Nicaragua, José Dávila, señala que el periodo de la administración de Trump en EE. UU. ha finalizado, habiendo cumplido una buena labor en la lucha por la democratización en el continente donde hay dictaduras, y espera que la nueva administración del presidente Biden siga las acciones para lograr la apertura democrática en Nicaragua.
«Ellos (la administración Trump) estuvieron abogando para que haya un proceso de democratización que brille la justicia, la libertad y la democracia. Deseamos que la administración del presidente Biden también lo haga como un sentido de ayudar a la democracia y que el Gobierno acceda a lo que son las aspiraciones de la mayoría del pueblo nicaragüense», dijo el exembajador.
Rocha también destacó que el gobierno del ahora expresidente Trump mostró en todo momento firme compromiso de apoyo al pueblo nicaragüense en sus reclamos de democracia, justicia, libertad y respeto de sus derechos civiles y humanos. Asimismo recordó que el exsecretario Mike Pompeo, el exasesor de Seguridad Nacional John Bolton, el secretario adjunto en funciones Michael G. Kozak y, de manera muy especial, el exembajador ante la Organización de Estados Americanos (OEA) Carlos Trujillo, siguieron con hechos sus palabras de apoyo y desplegaron un amplio abanico diplomático, más allá de las sanciones, dejando claro que los nicaragüenses no están solos.
Podría interesarle: ¿Cuál es el legado de Donald Trump con la crisis sociopolítica de Nicaragua?
«Otorgaron a Nicaragua una notable prioridad dentro de la política exterior en momentos de suma complejidad geopolítica. El expresidente Trump lo elevó a amenaza a la seguridad nacional de los Estados Unidos en su decreto ejecutivo de noviembre de 2018, y rubricó pocas semanas después la Nica Act, aprobada con apoyo de ambos partidos en el Congreso de la nación. No en vano recordó a muchos el protagonismo que tuvo Nicaragua en los años 80 con el expresidente Ronald Reagan, aunque hoy, afortunadamente, la Guerra Fría, como la antigua Unión Soviética, sean solo un capítulo histórico que llegó a su fin», dijo el abogado nicaragüense, quien reside en EE. UU. desde 1981.
El saludo esperanzador de Ortega a Biden
De hecho, el propio Ortega felicitó a Biden, en una carta pública divulgada en los medios de comunicación oficialistas, tras los resultados de las elecciones del 3 de noviembre pasado, un hecho considerado inusual por los discursos incendiarios y la dura retórica del mandatario de izquierda contra Washington. El mensaje de Ortega también fue firmado por Murillo.
No obstante, en octubre de 2020 cuando Biden aún era candidato a los comicios electorales, advirtió que de ganar las elecciones no eliminará ni suavizará las sanciones en regímenes como el establecido por Daniel Ortega en Nicaragua.
Lea además: Daniel Ortega felicita a Joe Biden por su triunfo en las elecciones de EE. UU.
El exembajador y analista político, Mauricio Díaz, también cree posible que se vea una continuidad de esas políticas hacia los gobiernos dictatoriales de la región, aunque señala que Trump se equivocó en la recta final en los Estados Unidos. Pero reconoce que con Nicaragua fue consistente en cuanto a presionar, utilizar los organismos del hemisferio como la OEA para desde ahí tratar de encontrar un concurso con los países aliados de la democracia.
«Este este señor (Trump) hizo mucho para ayudarnos a que este gobierno entienda que los nicaragüenses creemos en valores democráticos, en la libertad, en el pluralismo político. Viene un cúmulo de presiones y se vienen alineando esas presiones nuevamente de aquí a mayo», dijo Díaz.
CONTENIDO EXCLUSIVO.