Familiares del señor Julián Calero, de 84 años, denunciaron este viernes una serie de irregularidades cometidas por parte del personal médico del hospital San Juan de Dios, de Estelí, sobre la atención que se le dio a Calero, quien murió de Covid-19 el pasado 15 de diciembre.
Según Reyna Calero, hija de la víctima quién denunció a través de una conferencia de prensa, su padre estaba siendo atendido en clínicas privadas desde septiembre, al presentar plaquetas bajas y dolores en las articulaciones, pero fue dado de alta el 20 de noviembre.
Posteriormente, el 12 de diciembre, su padre presentó desmejora en su salud con cuadros de tos y diarrea, por lo que fue trasladado en una ambulancia al hospital de Condega. Al llegar al hospital, inmediatamente fue remitido al Hospital San Juan de Dios, en la cabecera departamental de Estelí.
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«Ese día pasó hospitalizado todo el día, con oxígeno. El día domingo 13 de diciembre le comunican a mi hermana de que mi papá había dado positivo en Covid y resulta que el día sábado a él le habían hecho una prueba (de Covid-19), y había salido negativa. Pero ellos (médicos) nunca presentaron una prueba de que mi papa tenía Covid», señaló Reyna.
Otra de las anomalías que denunció la hija de la víctima fue que, a pesar de haberles dado el diagnóstico verbal de Covid-19, los médicos permitieron el contacto de familiares con el paciente infectado.
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«Aquí viene la negligencia, porque al salir mi padre positivo mi mamá estuvo en contacto directo con él, mi hermano y mi hermana también estuvieron en contacto directo con él», lamentó.
De acuerdo a la hija de la víctima, los médicos del hospital tampoco les indicaron a los contactos del paciente un protocolo a seguir para descartar un contagio.
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«Se le pidió al director del hospital que tenían que hacerle las pruebas (a sus familiares) porque pienso que es un derecho, cuando una persona que ha estado en contacto directo con alguien que tiene Covid, pues lo primero que tienen hacerle a los contactos son las pruebas, más a mi madre que tiene muchas patologías, pero nada de eso pasó», lamentó Reyna.
Agregó que una vez que se contactó con Ervin Brenes, sub director del Hospital San Juan de Dios, para solicitarle pruebas para sus familiares, este les refirió que «no era responsabilidad de ellos y que era responsabilidad de la familia y que posiblemente podrían hacer solo una prueba para toda la familia en caso de que presenten síntomas».
Víctima expuesta al humo de tabaco
Por su parte, Jorge Calero, otro hijo de la víctima y quien lo atendió personalmente durante su estadía en el hospital, aseguró que uno de los médicos que atendía la sala de pacientes Covid-19, al que no pudo identificar, además de tratar a los familiares con prepotencia, fumaba a 20 metros de dicha sala, dentro del hospital.
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«Yo me bajé la mascarilla cuando salí de donde estaba mi papá y un doctor me dijo: ponete la mascarilla o te hecho de aquí. Me fui para los servicios y regresé otra vez, vi que él se quitaba la mascarilla para estar fumando. De donde estaba fumando ese señor,mi papá estaba a unos 20 metros y, cómo es posible que en un centro hospitalario va a haber gente fumando», cuestionó el hijo de la víctima, quien agregó que «no solo era él, vi a muchos enfermeros fumando dentro del hospital».
Según Jorge, cuando aún no les informaban que su papá tenía Covid-19, él se acercó al mismo médico que encontró fumando dentro del hospital y, al preguntarle sobre la condición de su papá, de forma brusca le dijo «salió hasta la mierda tu papa de Covid y hay que sacarlo de ahí», por lo que procedieron a ingresarlo a la sala de pacientes Covid-19.
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«Y fui (a la sala) y a mi papá le quitamos la ropa e iba desnudo, lo montaron a una camilla y lo sacaron. Y nos dijeron a mí y a mi hermana: sálganse de aquí porque ustedes no pueden estar aquí, pero yo les dije, si mi papa tiene Covid nosotros también y entonces qué hacemos. Entonces nos dijeron: no, no, no, el hospital no se hace cargo de nada de eso, jálense de aquí. Pero una manera repugnante», denunció Jorge.
Médicos no informaron a familiares
De acuerdo al testimonio de Reyna Calero, desde que ingresaron a su padre a la sala de pacientes con Covid-19, no supieron de su situación. Fue hasta el 15 de diciembre, cuando a través de una persona que trabaja en el hospital que se enteraron que su papá había fallecido.
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«Pasó el 15, que se tenía que estar llamando para preguntar cómo estaba, e incluso cuando se les daba la gana contestar, tampoco nos informaron cuando mi papá murió. ¿Por qué nos dimos cuenta?, porque la persona que nos informaba llamó al subdirector para preguntarle y qué le dijo él: si, su papá ya falleció, vengan a retirar el cadáver, entonces uno se queda en shock porque, cómo vas a esperar que te llame un familiar cuando es una obligación de la autoridad informar», lamentó Reyna, que además denunció que el cuerpo de su padre fue entregado una bolsa plástica negra y fueron los mismos familiares quienes asumieron costos de ataúd y traslado del cadáver.
El señor Julio fue enterrado por familiares en el cementerio nuevo de Condega, sin realizar actos fúnebres «porque como familia somos responsables en esa parte, porque si sabemos que si alguien tiene Covid y murió, pues hay que tomar ciertas medidas».
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Reyna también denunció que su padre salió del hospital sin ninguna acta de defunción y que, a pesar de que tres días después de su muerte, fueron al hospital a reclamar el documento pero estos no se la entregaron aduciendo que «ya había sido entrega a los familiares, cuando jamás habíamos recibido nada».
El pasado 6 de enero volvieron a ir al hospital para pedir el acta de defunción » y por fin la entregaron». «Lo raro es que el acta tenía fecha del 15 de diciembre, lo que significa que ese mismo día ellos la hicieron pero no la entregaron», agregó.
Según el acta, don Julián Calero murió a causa de un shock séptico, fibrotórax infectado y una enfermedad pulmonar obstructiva crónica, omitiendo la condición de Covid-19 reportada por el subdirector del hospital.
Condenan negligencia
La denuncia de los hijos del señor Julián Calero fue acompañada por miembros del Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca Más, quienes condenaron la falta de medidas de las autoridades del hospital en este caso.
Yader Valdivia, abogado del Colectivo, cuestionó el hecho de que las autoridades del hospital de Estelí mantengan bajo confidencialidad la condición de pacientes enfermos con Covid-19 y que los familiares estuvieron expuestos a un posible contagio.
«Esta es una grave denuncia con el Ministerio de Salud, nosotros condenamos esta falta de actuar del Minsa al no brindar un protocolo a una familia al momento de que se informa de que un paciente tiene Covid, además el derecho a la verdad de la familia de conocer de qué murió su familiar, algo que es anómalo», señaló Valdivia.
De acuerdo a Valdivia, criticó además que debido a la falta de orientaciones de los médicos del hospital de cómo sepultar a la persona fallecida significa «poner en riesgo a la población, en este caso de don Julián, que fue trasladado del hospital de Estelí hacia Condega. Es un actuar negligente».