El turismo en el 2019 continuó perdiendo capacidad de alojamiento y atención a los viajeros internacionales, aunque lo hizo a menor ritmo que en el 2018 con relación a los datos de 2017, según el anuario que publicó este mes el Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur) y que durante un año mantuvo oculto. Los dos años de recesión han mermado al sector, que en el 2020 tenía pocas posibilidades de remontar al terreno positivo y cuyas cifras aún no han sido divulgadas.
El mismo revela que el sector, que por casi una década sirvió de motor al crecimiento económico, también dejó de ser un polo de atracción para la inversión, lo que dificulta la posibilidad de recuperar la capacidad turística que se tenía antes del estallido sociopolítico en abril del 2018.
El informe disponible en el sitio web del Intur detalla que solo en el 2019 se cerraron 130 establecimientos de alojamiento turístico, en consecuencia se destruyeron 1,063 habitaciones y 2,291 camas que ya no están disponibles y que difícilmente se habrán recuperado en el 2020, en pleno impacto de la pandemia Covid-19.
Si se compara el número de establecimientos de alojamiento que se tenía hasta el 2017, la industria del descanso acumula 394 locales menos en dos años, lo que representa un golpe para un país que antes de las crisis política y sanitaria afrontaba problemas de este tipo en Centroamérica y por eso se estaba apostando por construir hoteles, hostales, entre otros. (Vea infografía)
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Dentro de los establecimientos de alojamiento el Intur incorpora: hoteles, condo-hotel, aparto-hoteles y alojamientos turísticos de carácter no hoteleros, que son la mayoría.
Solo en hoteles, el Intur indica que hasta el 2019 se acumulaba la pérdida de 55 locales de este tipo con respecto al 2017. En total Nicaragua tenía hasta ese año 333 hoteles, inferior a los 388 en el 2017, esto sin incluir los otros tipos de establecimientos.

Cierran restaurantes, abren bares
Pero a la par del alojamiento, los establecimientos de alimentos y bebidas también se redujeron por el deterioro de la imagen del país ante la brutal represión de Ortega, aunque en el 2019 la merma fue a menor ritmo que en el 2018.
El Intur indica que en el 2017 habían 5,785 establecimientos de alimentos y bebidas, y en el 2019 este número cayó a 5,759, esto en parte porque se abrieron 143 nuevos bares, lo que compensó el cierre de restaurantes y cafeterías.
El Instituto revela que en el 2017 habían 1,962 restaurantes y en el 2019 solo se registraban 1,851, es decir que cerraron 111 locales de este tipo en dos años de recesión económica.
De hecho la Cámara Nicaragüense de Restaurantes y Similares (Canires) a inicios del 2020 dio a conocer que debido a la crisis sociopolítica y el impacto de la reforma fiscal, en el 2019 cerró un 20 por ciento de los restaurantes, lo que significa unos 500 locales, aunque las cifras del Intur moderan esa contracción.
Leonardo Torres, presidente de la Cámara de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa Turística (Cantur), manifestó que el problema es que hay un subregistro, puesto que muchos locales no están registrados en Intur, lo que explicaría las cifras antes mencionadas.
Cae la inversión
Pero además el reporte del Instituto Nicaragüense de Turismo revela que en el 2019 solo se aprobaron 6 proyectos con una inversión de 10.8 millones de dólares, lo que generó 71 nuevos empleos. El 90 por ciento de esta inversión se realizó en febrero, antes que se aplicara la reforma a la Ley de Concertación Tributaria. De las obras aprobadas en el 2019, dos corresponden a sitios públicos de interés turístico, dos a hoteles y dos a infraestructura y conexos.
No obstante en el 2017 se ejecutaron 39 proyectos, por un monto de 23.6 millones de dólares, lo que permitió la creación de 329 empleos en el sector, lo que refleja el grave problema que este sector está teniendo para atraer nuevas inversiones.
Cabe destacar que antes de la crisis sociopolítica la inversión en el sector venía creciendo, de tal manera que desde el 2010 hasta el 2017 se había invertido en el sector 690.2 millones de dólares y en consecuencia cada año aumentaba el empleo.

Menos turistas, menos ingresos
El informe gubernamental indica que entre enero y diciembre del 2019 ingresaron al país 1.29 millones de turistas, mientras que en igual lapso de 2017 fueron 1.78 millones, lo que implica una caída del 29 por ciento.
En cuanto a la generación de divisas, Intur revela que en el 2019 este sector aportó 515.3 millones de dólares, 324.7 millones de dólares menos que en el 2017, cuando la industria sin chimenea registró 840 millones de dólares.
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El anuario indica que el gasto promedio diario en el 2019 fue de 37.8 dólares por turista, mientras que en el 2017 fue de 44.8 dólares diarios. En cuanto a la estadía promedio pasó de 9.5 a 10.2 días, en el periodo antes mencionado.
Esa disminución en el gasto promedio sería el resultado de que en el 2018 ingresaron más turistas por vía terrestre que por vía aérea, que son los que gastan más.
Por vía aérea ingresaron al país en el 2019, un total de 409,987, mientras que en el 2017 arribaron 606,062 visitantes, lo que implica una merma del 32 por ciento.
Otro punto importante es que la región centroamericana sigue siendo el principal emisor de turismo para Nicaragua, en el 2019 de esta región vinieron unos 863,686 visitantes, no obstante en el 2017 ingresaron 1.1 millones de turistas.
Pero tras la crisis el impacto más fuerte se vio en los turistas de Norteamérica, ya que se observa una caída del 35.6 por ciento, puesto que en el 2017 vinieron 440,924 visitantes y en el 2019 apenas 283,781 viajeros.