INSS debe rendir cuentas a los cotizantes sobre préstamos sin pagar de Enatrel. Urge auditoría forense, dicen analistas

En el acuerdo de préstamo se contempló que en caso que Enatrel fallara en tres cuotas consecutivas, el INSS podría proceder a reclamar el retorno de dichas acciones.

El Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) debe rendir cuenta sobre qué acciones ya tomó para recuperar el millonario préstamo que otorgó a la Empresa Nacional de Transmisión Eléctrica (Enatrel) para que esta comprara las acciones de la inmobiliaria Vista Development SA, en un opaco proceso de triangulación de fondos, que en su momento involucró a la Policía Orteguista.

Una auditoría de la firma BDO Nicaragua, disponible en el sitio web de Enatrel  con corte de diciembre 2019, reveló que el INSS junto con el Instituto de Seguridad Social y Desarrollo Humano (ISSDHU) emitieron a favor de Enatrel un préstamo por 4.40 millones de dólares para que esta recomprara las acciones que el INSS tenía dentro de Vista Development  SA.

En el acuerdo de préstamo se contempló que en caso que Enatrel fallara en tres cuotas consecutivas, el INSS podría proceder a reclamar el retorno de dichas acciones. El reporte indica que dicho préstamo se iba a pagar mediante 40 cuotas trimestrales con abonos de 115,729 dólares y que en caso de que cayera en mora se iba a reconocer un interés de 0.01 por ciento sobre las cuotas vencidas. Pero además el INSS tenía la opción de “reclamar la devolución de las acciones en caso de falta de pago por parte de Enatrel de tres (3) cuotas consecutivas”.

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Al respecto, la auditoría revela que Enatrel lleva 12 cuotas retrasadas de pago que conforme a este contrato el Instituto puede  reclamar a Enatrel la devolución de las acciones y los derechos que se deriven por el incumplimiento de los pagos, lo que confirmaría que al menos hasta el cierre del año pasado el INSS no ha procedido contra la empresa estatal para recuperar el dinero de los cotizantes.

Ante la falta de explicación y los graves retrasos de Enatrel en el pago de la deuda, especialistas señalan que urge aplicarle a las finanzas del INSS una auditoría forense, no solo para llegar a fondo sobre el estado de estos préstamos millonarios sino también para buscar medidas correctivas a una entidad que acumula diez años de crisis.

El economista Róger Arteaga explica que este tipo de auditoría se realiza para conocer el origen por el cual una empresa quiebra o por qué ha ocurrido desvío de fondos. Las auditorías forenses también se practican a las cuentas por cobrar en particular cuando  estas  sean irrecuperables o se desconozca el origen. Aún conociendo los déficit presupuestarios que tiene Enatrel, el INSS se dio puerta abierta para financiarlo, lo que es inconsistente financieramente.

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“Lo grave del asunto es que  el INSS  se  ha metido a negocios de urbanizador, y  esa no es su función, este lo  que  necesita es que las reservas se manejen en bancos, en acciones, en  bonos y  en  títulos que hagan crecer la reserva y  con  menos  riesgos”, aseveró Arteaga.

Pero además Arteaga considera que el millonario adeudo de Enatrel con el INSS solo confirma el fracaso a voces que se ha denunciado de la entidad con recursos de los cotizantes.

Otros fracasos

Ejemplificó que  el Seguro Social  construyó el edificio Norte en  las cercanías de la Rotonda Rubén Darío y no ha podido recuperar la  inversión, además le dio un préstamo  millonario  a un  miembro del directorio  del INSS para un proyecto  habitacional  en Chinandega  y  al  final  este no  pagó la deuda,  entonces se evidencia la mala administración del instituto.

El edificio Norte es una torre con 64 apartamentos de lujo de entre 60 y 169 metros cuadrados. En  su  momento  se conoció que la inversión ascendía  a diez millones de dólares  y que el precio de cada  apartamento se ubicaba entre  2,100 y  2,500 dólares  el metro cuadrado. En total el inmueble se vendería en  22 millones de dólares en  un año, pero han  pasado cuatro años y aún sigue sin venderse en su totalidad.

Mientras se mantenga la administración actual, aunque le siga ingresando dinero al  INSS, lo que se hace es posponer la quiebra final, advirtió el economista. “La  carta constitutiva del INSS apunta a recaudar las  cotizaciones, administrar el fondo, pagar las pensiones, dar servicios de salud , pero lo que ha hecho este es  hacer funciones de banca de fomento  financiando proyectos  habitacionales”, dijo.

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Agregó que los bancos tienen especialistas para ejecutar proyectos habitacionales que analizan y  hacen  dictámenes para   tener  certeza de que lo que  se hace  lleve la dirección adecuada.

“Ahora tienen un elefante blanco ahí que  nadie lo ocupa, ni ellos le  sacan  nada porque son propietarios de  un activo, de un edificio que no lo pueden  administrar porque esa no es su función, entonces se han metido a hacer cosas que no le corresponden de acuerdo a su constitución”,  reiteró.

Por falta de conocimiento de banca, el INSS ha financiado donde no era adecuado, aseveró Arteaga. “Si hubiera estado gente que  supiera sobre inmobiliaria, sobre proyecto y  sobre rentabilidad de los proyectos, las inversiones hubiesen sido diferentes o se  da bajo condiciones donde no se  ponga en  riesgo el fondo de los pensionados”.

La auditoría  forense evidenciaría todos los errores que han  ido cometiéndose en la dirección del  INSS. “Se tendría que comenzar con cambiar  las autoridades que están dirigiendo esta institución  porque solo así se podrá sacar al Seguro Social del  atolladero en  el que se encuentra”,  precisó.

Añadió que si  el INSS solicitara ayuda y asistencia técnica al Fondo Monetario Internacional (FMI) para  realizar la auditoría forense, este se la prestaría gratis. “Lo que se debe hacer es  ir a la raíz del problema para  resolver la  situación del INSS ya que  si  no  se soluciona el déficit presupuestario la quiebra podría ocurrir en 2021 o  principios de 2022”, avizoró.

Lo que dice su reglamento

Por su  parte el especialista en  Seguridad Social y abogado, Manuel Israel Ruiz, remarcó  el reglamento  financiero del INSS —acuerdo  número 7  del Consejo Directivo, aprobado en  la década del ochenta  y  vigente con  algunas reformas—, que establece que se deben hacer las inversiones en los más altos estándares de  seguridad y  las  inversiones deben  de tener una tasa de retorno   igual o superior a la que se tiene  en  la empresa  privada.  Sin embargo, el INSS parece ignorar este  parámetro, a juicio de Ruiz.

No obstante,  el  decreto 974 de la Ley de Seguridad Social en sus artículos 11 y  12 establece que el órgano superior del Seguro Social es  la máxima autoridad del INSS y que  el consejo   directivo tiene la responsabilidad de hacer las inversiones financieras  con  los recursos provenientes de las cotizaciones de los trabajadores, pero no se  dice cómo se deben de invertir, es decir, si será  en el sector privado o en el público.

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“En la década de los años ochenta, cuando  yo  dominé más y  hasta el 2006, se tenía el  criterio  de que por cada cien pesos de inversión,  2/3 serían  en  inversión  de alta seguridad  y  rentabilidad, 1/3 sería para inversiones sociales, es decir, compras de  viviendas populares, préstamos a los asegurados (…) porque la idea era que actuarialmente  de cada cien córdobas, 66  se invirtieran  con  la mayor rentabilidad posible”, especificó el abogado.

Ruiz  reconoce que existe una  regla de oro para los seguros sociales, y  es que no  importa dónde se invierta, puede  ser en el sector privado, comprando  bonos en el tesoro de los  Estados Unidos,  invirtiendo  en Nicaragua  o  fuera, pero lo principal es tener un  marco jurídico fuerte e invertir donde haya la mayor garantía.

“El mal no está en invertir en el Estado, sino en las garantías  que  tendré de que me van a pagar  y  que esta cuenta no se me convertirá en  una  cuenta de orden, es decir que no la pagarán”,  manifestó.

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