Mientras los tiradores han tratado desde siempre cómo imprimirle más velocidad a sus disparos, Phil Niekro se movía en sentido contrario. Intentaba lanzarlos más lentos, pero con mucho efecto.
Y le fue muy bien, porque al retirarse luego de 24 temporadas, había ganado 318 juegos, con 3,342 ponches, tres campañas de 20 triunfos, cinco Juegos de Estrellas y un boleto a Cooperstown.
Cuando Niekro se retiró en 1987, tenía 48 años y aún se las arreglaba para hacer lucir como tontos a los bateadores ante su bola de nudillos, pero le costaba trabajo asistir a las bases y debió irse.
Pero dejó tras sí un legado enorme que no solo se apreció en el aspecto deportivo, sino también en su bondad. Ganó los premios Roberto Clemente y Lou Gehrig por su ayuda a la comunidad.
El sábado reciente, a sus 81 años, Niekro murió mientras dormía. Padecía de cáncer desde hace varios años y se había distanciado de la actividad pública, más todavía en estos días del coronavirus.
Niekro es el más connotado nudillista. Aprendió a mover la bola de ese modo enseñado por su papá, quien también adiestró con ese envío a su otro hijo, Joe, quien tiró 22 años en las Mayores.
Phil debutó en Grandes Ligas en 1964 con los Bravos y trabajó para 4.80 en 15 innings. Tenía 25 años. Su despegue lo tuvo en 1967 con 11 victorias, nueve salvados y 1.87 en 207 innings de labor.
En 1969 tuvo su primera temporada de 20 victorias al sumar 23-13 y 2.56 en 284.1 innings. Repitió en 1974 con 20-13 y 2.38 en 302 episodios y al final lo hizo en 1979 con 21-20 y 3.39 en 342 entradas.
Ya para 1979, cuando ganó 21 juegos, Niekro tenía 40 años. Y a partir de entonces, ganó 121 partidos más que le allanaron el camino al Salón de la Fama en 1997, diez años después de su retiro.
Niekro también lanzó un no hitter contra los Padres el 5 de agosto de 1973 y llegó a 300 victorias el 6 de octubre de 1985, cuando con los Yanquis blanqueó 8-0 a Toronto, al que redujo a cuatro hits. Tenía 46 años entonces.
Además de lanzar para los Bravos y los Yanquis, Niekro también trabajó para Cleveland y Toronto. Se retiró con Atlanta en 1987 en medio de una enorme ovación al ser removido de la colina.
Niekro, otro miembro del Salón de la Fama que se fue de este planeta en el 2020. Antes lo hicieron Lou Brock, Tom Seaver, Bob Gibson, Al Kaline, Joe Morgan y Whitey Ford, todos inmortales del beisbol.