El Comité Científico Multidisciplinario, en conjunto con otras organizaciones integradas por una red de más de 40 psicólogos, lanzaron una iniciativa que tiene como objetivo atender a damnificados por el impacto del huracán Eta y el nuevo huracán Iota, que sientan que su condición emocional está siendo o fue afectada.
Los desastres naturales, incluyendo los huracanes, también pueden provocar fuertes repercusiones en la salud mental, sobre todo para quienes habitan en zonas vulnerables. Con el paso de Eta, en el Caribe Norte, y la aproximación de Iota, las personas pueden presentar una sensación de ansiedad, tener pensamientos agobiantes o de suicidio e incluso desarrollar comportamientos violentos con la familia.
El doctor Javier Barreto, del Comité Científico, explicó que si bien esta iniciativa surgió a raíz de la pandemia del Covid-19, la idea en estos momentos es concentrarse en la atención de ciudadanos que lo requieran, precisamente por el fenómeno natural que los azota.
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«Somos unos 40 psicólogos que estamos abocados a este servicio de atención ante la pandemia y actualmente lo estamos haciendo con el mejor de los gustos ante este desastre natural. Nosotros quisiéramos poder estar en el terreno pero nuestras líneas están habilitadas para todo aquel que lo requiera y esto es absolutamente gratuito. Aquí tenemos psicólogos que hablan miskitos y ese es un buen recurso para las personas que quieran ser atendidos en su propia lengua», detalló Barreto.
La red de psicólogos habilitaron cuatro números telefónicos, correspondiente a las cuatro organizaciones involucradas en esta iniciativa. El Voluntariado de Atención Psicológica en Emergencia Nicaragüense (VAPEN) tiene a disposición el número 8249- 4438, el Comité Científico Multidisciplinario dispuso el 8199-2571. Por su parte la Red Comunitaria para la Salud Mental (RACCS) habilitó el 5821-4307.
En tanto la Unidad de Atención Psicológica Independiente de Honduras también se sumó a esta iniciativa y dispuso el número telefónico +504 3288-2291, donde los interesados pueden contactarse a través de la aplicación WhatsApp.

Las secuelas psicológicas
El doctor Barreto alertó sobre las afectaciones en la salud mental que pueden presentar las personas después de sobrevivir a dos fenómenos naturales y agregó que esto se combina con los efectos provocados por el Covid-19 y la crisis sociopolítica que arrastra el país desde abril de 2018.
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«Aquí hay muchas afectaciones como alimentaria, no está llegando la comida y es muy probable que pierdan sus viviendas, sus cosechas o sus animales. Esto provocará muchísima ansiedad, podemos encontrar mucho estrés agudo y lo que podríamos ver más adelante es una grave depresión,al punto de una idea suicida», explicó.
En cuanto a la situación en los albergues, el especialista advirtió que el hacinamiento puede provocar cierta vulnerabilidad en los menores de edad «por la eventualidad de abusos que se pueden cometer en condiciones de hacinamiento. Entonces, en resumen podemos encontrar ansiedad, depresión, dificultad para conciliar el sueño y el incremento de violencia y casos de abuso en niños y adolescentes», manifestó el experto.
En su manifestación más leve, explicó el psicólogo, se puede manifestar miedo y angustia ante la posibilidad de otro fenómeno natural, como ocurrió con Iota, que se produce en menos de 15 días de haber impactado Eta. También pueden presentarse reacciones exageradas como dificultades en las relaciones interpersonales, baja autoestima y sentimientos de vergüenza y culpabilidad. En los niños pequeños la ansiedad se puede manifestar con inseguridad al separarse de los padres, ante el hacinamiento, dolores de barriga y de cabeza repentinamente.