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El presupuesto destinado para la Presidencia evidencia que la austeridad no es una práctica en las oficinas que dirige el dictador Daniel Ortega, ni siquiera porque Nicaragua sufre una recesión económica por tercer año consecutivo, que se ha complicado por la pandemia del nuevo coronavirus Covid-19 y más con las secuelas que dejará el impacto del huracán Eta.
Los fondos asignados a la Presidencia muestran aumentos significativos para salarios, viáticos al exterior, seguridad, servicio de limpieza y hasta para el arrendamiento y el mantenimiento de edificios, de acuerdo con el proyecto de la Ley del Presupuesto General de la República 2021.
Son 343.86 millones de córdobas (unos 11.9 millones de dólares) lo presupuestado en total para la Presidencia el próximo año, la que operativamente funciona en la Secretaría del partido Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), que también es la casa particular de Ortega, su vicepresidenta y esposa Rosario Murillo con varios de sus hijos, en el sector de El Carmen, en Managua.
Aunque existe un edificio oficial denominado «Casa de los Pueblos» por la dictadura, ubicado en el sector de la antigua Catedral de Managua, desde que Ortega asumió el poder en 2007 lo descartó como sede de Gobierno y solo se usa, por lo general, para actos ceremoniales.
Hay un fuerte gasto en «arrendamientos de edificios y viviendas» en el presupuesto de la Presidencia. El próximo año están previstos 1.6 millones de córdobas, que en comparación con el gasto de 2020, son más de 160 mil córdobas para ese «arrendamiento de edificios y viviendas», del que no hay explicación en los documentos públicos disponibles sobre su ejecución.
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Si bien, el próximo año a la Presidencia se le reducen 7.4 millones de córdobas con respecto a los fondos totales que recibió en el 2020 (que fueron 351.7 millones de córdobas), hay rubros que están siendo priorizados con más dinero, como los salarios para pagar a los 501 personas que laboran en esa instancia directamente al mando de Ortega, Murillo y su familia, según registran los documentos oficiales.
Para pagarle a la exorbitante cantidad de funcionarios se destinan 172 millones de córdobas. Según el documento público, se aumentará en cuatro millones de córdobas en planilla del personal de las oficinas de Ortega y Murillo. Eso significa que casi el 50 por cierto de los recursos totales asignados a la Presidencia el próximo año se usarán en salarios.
Millones para la seguridad del búnker
La residencia y despacho de Ortega y Murillo se convirtió en un búnker. El sector de El Carmen es resguardado por decenas de policías, quienes desde las protestas sociales en abril del 2018 levantaron un perímetro de seguridad en las 24 manzanas que abarca el reparto. Piedras canteras, vallas de hierro, miguelitos amarillos gigantes y policías y antimotines acordonan el sector donde se ubica el despacho, Secretaría y vivienda de Ortega y Murillo.
Mantener esa seguridad extrema le costará a los nicaragüenses 5.67 millones de córdobas en el 2021, significando unos 400 mil córdobas más que en el 2020, de acuerdo con el proyecto del Presupuesto.
«Lo que tenemos que entender es que Daniel Ortega retiene el poder precisamente porque le gusta vivir bien, junto a su familia, a costa de los pobres. Este no es el Gobierno para los pobres, sino que es el Gobierno en nombre de los pobres para vivir de los pobres», señaló Eliseo Núñez, exdiputado opositor y analista político.

¿Adónde piensan viajar tanto?
Ortega y Murillo no son de viajar constantemente fuera del país, ni siquiera lo hacen a los municipios en Nicaragua. Muy pocas veces salen de su residencia de El Carmen, fuera de Managua, quizás un par de veces al año, usualmente para conmemorar el Repliegue a la ciudad de Masaya y para el aniversario del natalicio de Augusto C. Sandino, en el municipio de Niquinohomo.
Y si viajan al exterior es a Venezuela y Cuba, donde suelen reunirse con sus aliados los dictadores Nicolás Maduro, Miguel Díaz Canel y Raúl Castro, en ocasión de los aniversarios de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba). En 2020, esas actividades se realizaron de manera virtual debido a la pandemia del Covid-19.
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El dictador suele tener largas ausencias, por lo que ha sido criticado por la ciudadanía y los sectores opositores porque no da la cara ni en situaciones de emergencia como la actual por el impacto del huracán Eta, que ha dejado una estela de destrucción en comunidades de la Costa Caribe, así como en los departamentos de Jinotega y Rivas.
Los dictadores se negaron a declarar un confinamiento social para prevenir el contagio del Covid-19, con el supuesto de que sería «matar» la economía del país, ya en recesión por tercer año consecutivo debido a la crisis social y política por la represión contra la ciudadanía que demanda libertad y elecciones libres y transparentes.
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Sin embargo, este año Ortega y Murillo sí han mantenido una larga cuarentena en su casa, también despacho presidencial y Secretaría del FSLN, para evitar contagiarse del Covid-19. Desde ahí, solo han hecho cinco apariciones, todas televisadas. Solo para los aniversarios de la fundación de la Policía y del Ejército, y por el Día de la Independencia de Nicaragua, han abandonado el búnker en que han convertido El Carmen, para trasladarse a la Plaza de la Revolución, en el centro de Managua.
El hecho de que Ortega y Murillo no viajen al interior del país ni al exterior debería significar un ahorro presupuestario, pero es todo lo contrario. La propuesta de fondos para la Presidencia en 2021 muestra que se piensan gastar poco más de un millón de córdobas en la compra de pasajes al exterior, aumentando 273 mil córdobas más respecto a lo que se gastaron en ese mismo rubro en el 2020.

Paul Oquist y Laureano Ortega son los viajeros
¿Quiénes se gastan el dinero para viajes? No hay detalles al respecto en la propuesta presupuestaria, pero una revisión hecha por LA PRENSA a las publicaciones del oficialista El19Digital, permitió determinar que el funcionario de la Presidencia que más viaja al exterior es Paul Oquist, secretario y asesor presidencial de Ortega.
Tras la masacre a las protestas sociales iniciadas en abril del 2018, Oquist fue enviado por la dictadura a varios países así como a foros como Naciones Unidas, para defender la versión de que enfrentaron un «intento fallido de golpe de Estado». Oquist, quien es ciudadano estadounidense y nacionalizado nicaragüense, fue sancionado por Estados Unidos (EE. UU.) por «difundir falsa narrativa», ya que bajo su cargo como secretario de Políticas Públicas «representaba al Gobierno de Nicaragua a nivel internacional en una variedad de roles y juega un papel principal en la difusión de desinformación para encubrir los crímenes del régimen y las fechorías de horribles abusos a los derechos humanos».
Tras ser sancionado por EE.UU., Oquist fue removido de las directivas de las empresas estatales Petronic y Eniminas, pero aún sigue como asesor presidencial y secretario de Políticas Públicas.
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Otro que es viajero frecuente es el hijo de la pareja presidencial y asesor para inversiones, Laureano Ortega Murillo, siendo sus destinos preferidos los países europeos. Aunque debido al cierre de las fronteras por la pandemia del Covid-19 frenaron los viajes en representación del régimen que hace Laureano Ortega, en los que suele ir acompañado por su esposa Karen Santamaría como «asistente».
El último viaje al exterior en el 2020 que ha hecho Laureano Ortega, al menos del que hay registros periodísticos, fue a Madrid, España, en enero pasado, para representar a Nicaragua en la Feria Internacional de Turismo (Fitur). La participación del hijo de los dictadores en esa actividad fue repudiada por la comunidad de nicaragüenses en Madrid, realizando una protesta afuera del local de la feria.
Laureano Ortega tiene su oficina en la Secretaría del FSLN, donde funciona la Presidencia, y es uno de los tres hijos de la pareja presidencial sancionado por corrupción por parte de EE. UU.
También la Presidencia tiene una asignación por 3.8 millones de córdobas para «viáticos al interior» el próximo año, que son más de 200 mil córdobas más de lo destinado para el mismo fin en el 2020.
¿Quiénes se gastan esos millonarios recursos si Ortega y Murillo no salen de Managua más que dos o tres veces al año? Tampoco hay respuestas en la iniciativa del Presupuesto para la Presidencia.
La explicación del exdiputado Núñez es que se está garantizando la seguridad y demás lujos para toda la familia Ortega y Murillo.
«Como sus nietos ya crecieron, ahora no solo se le paga los lujos a los hijos, también a sus nietos, porque la lógica de ellos es que los nicaragüenses con sus impuestos deben mantenerlos. A sus hijos los han nombrado asesores, y en la medida que crece la familia de Ortega, irá aumentando la carga para los nicaragüenses. Su familia vive bien a costa de la miseria del pueblo», criticó Núñez.
Gasto en dos secretarías que hacen lo mismo
Hay dos áreas que recibirán incrementos importantes como son la Secretaría Administrativa y la Secretaría de la Presidencia, las que según se explica en el documento presupuestario prácticamente tienen las mismas funciones como son las de «organizar, dirigir y coordinar» las acciones y la comunicación entre la Presidencia con los ministerios y demás instituciones estatales.
La Secretaría Administrativa recibirá 114.9 millones de córdobas para su funcionamiento. En tanto, a la Secretaría de la Presidencia se le asignaron 38.6 millones de córdobas. Entre ambas, el incremento en el siguiente año será de ocho millones de córdobas con respecto a la asignación del 2020.
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