Rosario Murillo

Rosario Murillo, primera dama y vicepresidenta de Nicaragua. LAPRENSA/ARCHIVO

Rosario Murillo continúa sus discursos furibundos por el levantamiento de abril 2018

El levantamiento social de abril 2018 es catalogado por Daniel Ortega y Rosario Murillo como un intento de golpe de estado

En su monólogo de este lunes 9 de noviembre, Rosario Murillo, primera dama y vicepresidenta del país, acusó a los ciudadanos que en 2018 salieron a las calles a protestar contra el régimen de Daniel Ortega de quemar ambulancias e instituciones estatales, los señaló de destruir puentes y carreteras; además lanzó una serie de adjetivos que van desde innobles, impresentables, migajas y miserias humanas. Tras dos años y medio de las protestas en su contra, mantiene una enérgica rabieta que intercala con anuncios de actividades gubernamentales o saludos a sus aliados políticos.

La primera parte de su discurso se concentró en ataques y en decir que ese levantamiento «se acabó, lo acabamos entre todos y ¿cómo lo hicimos? Lo hicimos con bien, con cariño», dijo Murillo, pero sus palabras contradicen la realidad documentada: consistió en disolver las protestas públicas y marchas multitudinarias contra el régimen con brutales ataques armados en operaciones combinadas entre la Policía Orteguista y grupos parapoliciales, los cuales en su momento Ortega identificó como Policía Voluntaria. El asedio y persecución tampoco cesan, más de dos años después.

«Seguimos fortaleciendo la paz, la estabilidad, el trabajo, la seguridad, el estudio, la salud, el bienestar que nos quisieron interrumpir en el 2018 funesto, nefasto, de odio, de maldición. Pero la grandeza de espíritu, la nobleza del pueblo nicaragüense supo transitar esos tiempos innobles, impresentables e ir arrinconando a los innobles y a los impresentables porque no representan el corazón nicaragüense, las familias, la gran familia nicaragüense», sostuvo Murillo.

Pese a que Murillo habló del daño a la infraestructura vial del país, en el tiempo que se mantuvieron los tranques no hubo daño a la misma. No se botó ni debilitó ningún viaducto o carretera del país. Quedó claro cuando los tranques fueron levantados a punta de balas.

Las protestas sociales en el país estallaron en abril de 2018 producto de una reforma unilateral al Seguro Social. El primer sector que las protagonizó fueron los universitarios y posteriormente se sumaron otros, hasta el punto que hubo tiempos en que se vivió una efervescencia de manifestantes sociales, entre marchas y tranques.

La represión orteguista ha sido tal que Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea han sancionado a funcionarios e instituciones involucrados. Las sanciones han alcanzado a la misma Murillo, quien a más de dos años de las protestas sociales sigue con su discurso de que el orteguismo fue víctima de un intento de golpe de Estado.

Nacionales Nicaragua Rosario Murillo archivo

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí