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Desde tempranas horas de este miércoles, la gente empezó a abandonar los diferentes albergues en Bilwi. LA PRENSA/TOMADA DE TWITTER

Familias abandonan albergues ante falta de alimentos

"Tenemos mujeres embarazadas y niños que están llorando por comida", dijo uno de los encargados de los albergues en Bilwi

Un día después que el huracán Eta, ahora tormenta tropical, pasó por la Costa Caribe, muchas de las familias que se encontraban en los albergues han abandonado dichos lugares, dicen que no hay comida y que prefieren regresar a sus casas.

Aunque el régimen de Daniel Ortega destaca que ha podido responder a la emergencia de Eta, atendiendo a las familias vulnerables de la Costa Caribe Norte y Triángulo Minero, lo cierto es que son los mismos pobladores los que contradicen su discurso y las imágenes que venden desde medios oficialistas con funcionarios cargando niños y sacos de alimentos.

En uno de los albergues de Bilwi, 140 familias decidieron volver a sus casas debido a que llevaban dos días sin comer y porque están preocupados por los daños y estado de sus viviendas. Aún quedan personas en el lugar de refugio.

«Estamos bien pero necesitamos acompañamiento de las autoridades competentes ya que las familias son de escasos recursos y tenemos mujeres embarazadas y niños que están llorando por comida, sin embargo nosotros no podemos dar respuesta a eso, solo estamos acompañando, motivando y al servicio del pueblo», dijo Chesly Lacayo uno de los que está a cargo de un albergue.

«Nosotros confiamos en que las autoridades nos respondan lo más pronto posible (…) hasta el momento no se han distribuido (los alimentos)», agregó Lacayo.

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En el colegio Corazón del Muelle, en Bilwi, la situación resultó más grave. Los vientos desprendieron  el techo del albergue y las familias fueron trasladadas a otro lugar. Se refugian de la lluvia pero no se escapan de sufrir hambre. Stayner Webter, poblador del barrio Sandino, confirmó dicha noticia y señaló que las viviendas  están totalmente destruidas, así como las calles. Hay árboles caídos y casas sin techo.

Familias sin lugar a dónde ir

Las familias que han regresado a sus casas es porque, primero, no fueron destruidas en su totalidad por el huracán Eta, y segundo, porque buscan cómo cuidar sus pertenencias. Sin embargo, hay otros que lo perdieron todo. No tienen a dónde ir.

Ana Vásquez, coordinadora del albergue en el colegio Doris Robb Gabay, compartió que hay muchas familias que perdieron todo. En ese lugar, aún hay 75 personas que se ven obligados a permanecer allí hasta que las autoridades puedan ayudarles en volver a sus casas.

«Tenemos familias que sus casas quedaron totalmente destruidas y esas son las que se están quedando», refirió Vásquez, quien agregó que «siguen esperando» la comida que anunció el régimen orteguista, la donación de 88 toneladas de alimentos.

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Vásquez declaró que esperaban que en el transcurso de este día las autoridades correspondientes llegaran a distribuir los alimentos. Hasta el mediodía de este miércoles, las familias que viven cerca de los albergues son los que apoyaron con café y pan al resto de personas  que quedaron en los albergues.

«De esa manera han resuelto, y entre la misma gente han comprado café y pan», dijo Vásquez.

Elmer Glasgow, coordinador del albergue ubicado en la Universidad Bluefields Indian and Caribbean University (BICU), dijo, por el contrario, que la comida ya empezó a distribuirse pero debido a las caídas de árboles en las calles no se ha podido llegar a los albergues. Pero, también reconoció que la mayoría de las familias en Bilwi dejaron dichos lugares porque no había llegado los alimentos y los niños ya tenían dos días sin comer.

Medidas de higiene pasan a segundo plano

Glasgow dijo que las familias estaban más preocupadas porque no tienen qué comer que por un contagio de Covid-19, u otra enfermedades respiratorias o diarreicas. El uso de las mascarillas fue casi nula.

Por su parte Vásquez aclaró que, como responsable de un albergue, se le instruyó a los  pobladores las medidas de higiene y de seguridad, como el uso de mascarilla y practicar el distanciamiento, pero no fue posible que lo cumplieran porque son personas de escasos recursos. Fueron pocas las personas que usaron cubre bocas, sin embargo, «gracias a Dios todo transcurre con normalidad», refirió Vásquez.

El Ministerio de Salud (Minsa) anunció este miércoles que los albergues ubicados en el municipio de Puerto Cabezas, Prinzapolka y Waspam, se han brindado 481 consultas médicas. En tanto las brigadas médicas que se movilizan en el municipio de Waspam y Prinzapolka, han atendido, 1 mil 959 personas en sus comunidades.

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Esta mañana se conformó las brigadas para la medicación profiláctica contra la leptospirosis en 10 localidades del municipio de Puerto Cabezas. Asimismo, el Minsa ha entregado 1 mil 200 litros de cloro para descontaminar el agua de consumo humano.

Los encargados de los albergues aseguraron que las brigadas se hicieron presente en dichos lugares, pero  no hubo mayor complicaciones.

Cabe destacar que entre la ayuda que destinó el régimen orteguista para estas zonas, como colchonetas o plástico negro, no incluyó productos de higiene ni de seguridad, como jabón, mascarillas o alcohol.

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