Miembros de la Alianza Cívica y la Unidad Nacional Azul y Blando. LA PRENSA/ARCHIVO

Opositores coinciden que la unidad es una de las grandes lecciones del proceso electoral de Bolivia. LAPRENSA/ARCHIVO

Lecciones que dejan las elecciones de Bolivia: unidad de la oposición y un proyecto de nación urgente

Opositores coinciden en que la falta de unidad llevó a la Presidencia a Luis Arce, del partido de Evo Morales, en Bolivia.

Tras el triunfo del partido de Evo Morales, Movimiento al Socialismo (MAS), representado por Luis Arce en las elecciones del domingo en Bolivia, la principal lección que queda a Nicaragua es la importancia de la unidad, señalaron opositores de este país.

La oposición en Bolivia no logró unificar esfuerzos y consolidarse como un bloque sólido ante las pretensiones de Morales, de mantener a su partido en el poder, ahora bajo la figura de Arce. Una situación similar enfrenta la oposición en el país, hasta ahora, y pese a múltiples iniciativas de intentar lograr la unidad, no se ha podido mostrar ante los nicaragüenses como una opción clara para las elecciones de noviembre de 2021.

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El opositor y miembro de la Unidad Nacional Azul y Blanco, Félix Maradiaga, dijo que no quería hacer comparaciones mecánicas entre Bolivia y Nicaragua, pero sí consideró que hay lecciones que obligan a la oposición al régimen orteguista a reflexionar.

“Pudo más el individualismo que el trabajo en equipo para una misión común”, criticó Maradiaga. A la vez destacó la urgencia de que en el país se construya en conjunto y con la brevedad posible un proyecto «robusto y amplio de oposición”.

El director ejecutivo de la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, Juan Sebastián Chamorro, resaltó dos aspectos de la experiencia electoral en Bolivia. El primero, la importancia de la unidad de la oposición, ya que «la falta de unidad fue el elemento más visible de los resultados, pero definitivamente no fue el único».

El segundo punto, según Chamorro, fue que la gestión del Gobierno de transición, incluyendo sus políticas económicas y el manejo de la pandemia, jugaron un papel importante, así como la profunda brecha de composición étnica que se ahonda entre los más de 11 millones de bolivianos.

Agregó que la oposición no presentó una esperanza que le permitiera al pueblo boliviano visualizar una alternativa de Gobierno clara y coherente.

«Los opositores nicaragüenses debemos tomar nota de la importancia de no distraernos en temas triviales y secundarios, ya que estos envían un mensaje de conflicto y desunión, incluso mayor del que pueda existir», sostuvo.

En esa misma línea, Ana Margarita Vigil, expresidenta del Movimiento Renovador Sandinista, en entrevista con el medio de comunicación Artículo 66, destacó la necesidad de unirse.

Pero a la vez aseguró que «no es suficiente salir de Daniel Ortega», ya que, como sucedió en Bolivia, donde una gran parte de la población no se sentía parte, incluida en las políticas económicas ni tampoco representado por el gobierno de turno, es importante que en Nicaragua la oposición construya una alternativa para todos los nicaragüenses.

«Nosotros necesitamos garantizar que no sean los discursos de extremos los que prevalezcan en la discusión en Nicaragua, nosotros necesitamos un discurso y una propuesta que llegue a la mayoría de los nicaragüenses (…) necesitamos crear una propuesta de país incluyente y creo que esa es la segunda gran enseñanza de Bolivia», expresó.

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Ventajas que tiene Nicaragua, pero no Bolivia

Chamorro destacó que existen muchas diferencias entre Bolivia y Nicaragua. Entre estas, que «el dictador está en el poder, a diferencia de Evo que jugó el papel de víctima. El rechazo a Ortega entre la ciudadanía nicaragüense es mucho mayor que el de los bolivianos con Evo. Lo otro es que con Ortega la economía no se va a recuperar y la gente lo sabe. Esta también es una importante diferencia. La mentira y manipulación de la pandemia no se olvida tampoco», expresó.

Morales renunció a la Presidencia de Bolivia el 10 de noviembre de 2019, tras perder el apoyo de las fuerzas armadas en medio de una crisis desatada por las denuncias de fraude en unos comicios en los que buscaba su cuarto mandato consecutivo.

Finalmente, el director ejecutivo de la Alianza Cívica consideró que es momento de que se inicie, desde ya, un diálogo político, con el objetivo de configurar una plataforma electoral, inclusiva y unitaria, para estar verdaderamente unidos.

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