El régimen anunció este lunes la apertura de un segundo carril para «mejorar» la fluidez vehícular en el nuevo puente sobre el río Cuisalá, según anunció la vicepresidenta, Rosario Murillo. Esta segunda instalación se da después de quedar en evidencia la falta de planificación y eficiencia por parte del Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI) al colocar un puente provisional o de bailey en el río Cuisalá, ubicado en el kilómetro 121 de la carretera Managua-Juigalpa, sin antes hacer un estudio sobre el nivel máximo que podría alcanzar este en temporada lluviosa, y que como resultado dejó rebasado el primer puente instalado.
De acuerdo a ingenieros civiles consultados por LA PRENSA, la primera obra no tenía una altura adecuada y con otro aguacero se volvería a rebasar. El MTI no tuvo otra opción que montar un segundo puente, pero se niega a reconocer la deficiencia en la instalación de la primera estructura provisional y sin dar detalles de los fallos estructurales que hicieron colapsar el primer puente permanente de ese paso que se derrumbó luego que una pipa impactara en una de sus bases.
«El compañero del MTI, Óscar Mojica nos informa que a través de nuestro gobierno pondrá en funcionamiento el segundo carril del puente provisional sobre el río Cuisalá (…) esa es una carretera con mucho tráfico, sobre todo con mucha producción, saliendo de Chontales y Zelaya Central y del Atlántico, también en nuestra Costa Caribe sur, región autónoma, así que estamos atentos y nuestro general en retiro nos está informando que seguimos realizando todas las acciones para permitir que el tránsito sea fluido, inmediato», dijo Murillo en el oficialista Canal 4.
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Los puentes tipo Bailey tienen como características de que se arman y desarman y se utilizan ante el repentino colapso de alguna estructura y mientras se construye su reemplazo definitivo, se coloca el temporal o tipo Bailey. Normalmente cuando ocurren situaciones como estas, únicamente se coloca un provisional para los vehículos que circulan en los dos carriles, y al llegar a la estructura debe esperar que se despeje para poder pasar.

En días anteriores un ingeniero especialista en estructuras colgantes y quien solicitó anonimato, enumeró tres especialidades que deben intervenir antes de fijarse un puente en cualquier lugar y que a su juicio estuvieron ausentes en el puente temporal que fue colocado el viernes 9 de octubre sobre el río Cuisalá.
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El primero es el apoyo de un ingeniero hidráulico para indicar con base en los registros históricos el NAME o nivel de agua máximo extraordinario; luego el ingeniero geotécnico que brinda recomendaciones sobre los apoyos que transmitirá la carga del puente y el tráfico al suelo, y por último pero no menos importante, está el ingeniero estructural, que define la estructura como tal.
El puente Cuisalá se desplomó el viernes 9 de octubre luego que una pipa chocó contra su estructura. De inmediato el titular del MTI, general en retiro Oscar Mojica Obregón, se trasladó al lugar del accidente y anunció la instalación del puente tipo Bailey. En sus declaraciones a los medios oficialistas resaltó la respuesta rápida, pero no habló si la instalación del provisional tuvo consideraciones técnicas.