El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo pretende que las escuelas públicas cumplan con las medidas de higiene y seguridad contra el Covid-19, como parte de la «campaña nacional» que anunció recientemente el Ministerio de Salud (Minsa), cuando en los centros educativos carecen de equipo de limpieza o recursos económicos, y son los mismos docentes y padres de familia los que, de sus bolsillos, tratan de garantizar al menos el jabón para el lavado de manos.
El Minsa presentó el pasado 8 de octubre dicha campaña — siete meses después de que se conoció el primer caso de contagio del nuevo coronavirus — donde solo dictó una serie de medidas de cómo prevenir el contagio en 17 escenarios, como iglesias, cine, supermercados, siendo uno de esos las escuelas públicas. En este caso las medidas que dictan son el lavado frecuente de manos con agua y jabón, uso de mascarilla y desinfectar frecuentemente las aulas, pupitres, escritorios y artículos educativos, entre otros.
Pero la institución omitió mencionar cómo garantizará la implementación de estas medidas cuando en los colegios no cuentan con recursos económicos, y en la mayoría de las veces es la dirección, a través de los docentes, recurren al poyo de los padres de familias.
Docentes que laboran en colegios públicos de distintos departamentos del país expresaron — en condición de anonimato — a LA PRENSA que desconocen de dicha «campaña», no han recibido ningún tipo de información ni orientación y que hasta ahora, las pocas medidas que se mantienen es porque los maestros son los que están al tanto de los alumnos y las medidas. La dirección de los colegios no tienen los recursos económicos para asegurar la desinfección en las superficies del centro.
Lea además: Colegios públicos de Nicaragua: falta agua y jabón para protegerse del Covid-19
«Las aulas tratamos de mantenerlas limpias. Eso siempre se hace, que hay un rol de aseo. Lo que no se aplica es cloro o desinfectante por falta de presupuesto», dijo un profesor que labora en un colegio publico de Managua.
Una maestra que también enseña en la capital expresó que recibió una capacitación sobre el tema a inicios de la pandemia pero ahorita «no sé nada». «Los docentes aplican sus medidas personales en cada aula sin apoyo de nadie», aseguró.
Campaña sin seriedad
Para el especialista en salud pública, Alejandro Lagos, la campaña contra la Covid-19, aparte de que llega tarde, «no tiene seriedad» y solo busca justificar el préstamo de los 43 millones de dólares por parte del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Lagos señaló que para lanzar una campaña se debe contar con una planificación de desarrollo y económico, un soporte y un fondo. Sin embargo, de acuerdo las declaraciones de docentes, esto no se ha llevado en los colegios públicos.
«Todo objetivo específico debe de estar soportado por una planificación económica, tiene que haber un soporte, un fondo para el desarrollo de esta campaña (…) El Minsa se ha vuelto un ministerio de mentirosos, que no tiene seriedad para decir las cosas y el que les crea que le crea, pero creo que maneja mejor la familia, la comunidad, la población abierta las medidas anticontagio que el mismo Minsa», declaró.
Por su parte, Lesbia Rodríguez, de la Unidad Sindical Magisterial (USM), criticó el anuncio del régimen porque no solo basta presentar una campaña sino proveer de los recursos como jabón, mascarillas, alcohol, para implementar las medidas de higiene desde los centros escolares.
«El Minsa está desfasado porque eso lo hubiera hecho hace ocho meses y tal vez se hubiera evitado tantas muertes en las filas del magisterio nacional (…) En tiempo y forma hubieran elaborado un plan para resguardar la vida de los nicaragüenses y no lo hicieron», expresó Rodríguez, quien informó que en el contexto de la pandemia han muerto 52 docentes.
«Sana distancia»
Otra de las recomendaciones del Minsa es que las aulas de clases deben estar limpias, ventiladas y mantener «una sana distancia» entre los alumnos. Sin embargo, los docentes coincidieron que es un trabajo difícil de lograr porque los estudiantes no entienden de la situación y en la mayoría de casos la infraestructura y de normalizarse la asistencia el año próximo no podrían ubicar los pupitres en la distancia recomendada.
«¿Sana distancia entre alumnos?, es un eterno pleito con los chavalos porque los padres en su mayoría no colaboran. La gente jura que la pandemia ya pasó», cuestionó el docente.
Al respecto, una maestra de la ciudad de Granada comentó que el «problema» de los docentes es mantener la distancia entre los alumnos y que usen mascarillas. «Estamos enfrentando problemas porque los chicos de la secundaria en su mayoría, se vuelven apáticos al uso adecuado de la mascarilla. Sólo cuando miran a los docentes se la ponen después se la quitan de inmediato», dijo la docente.
Lea también: Campaña del régimen contra el Covid-19 llega tarde y sin prever un rebrote
La maestra granadina contó que en el centro donde labora hasta el momento los docentes mantienen la campaña de las medidas de higiene, y que las veces que se desinfectó el colegio fue en julio, «después nada se ha hecho».
Las fuentes aseguraron que sí cumplen cuando en no admitir a un estudiante cuando presenta fiebre o algún síntoma respiratorio, tal y como lo expone el Minsa.
Los docentes coincidieron en que el comportamiento del estudiante se debe a que muchos padres de familia creen que el peligro del Covid-19 ya pasó y que el país volvió a la «normalidad», pero esta creencia es promovida por la misma dictadura orteguista, que mantiene las actividades masivas en el país.