Cada día los sueños, metas y derechos de niñas y adolescentes se ven truncados por dos problemáticas que enfrenta este sector en medio de una cultura machista y patriarcal: el abuso sexual y la maternidad impuesta. El drama del delito sexual para las menores no se termina después de haber sido víctimas del aberrante hecho, que se agudiza aún más, cuando los violadores son los padres, hermanos, tíos, abuelos, entre otros parientes. El embarazo a temprana edad cercena sus derechos de recrearse y estudiar porque a partir de ese momento asumen una responsabilidad impuesta de criar y educar a otro niño o niña.
En Nicaragua, en los últimos cinco años 3,323 niñas y adolescentes menores de 14 años han sido víctimas de maternidad impuesta. En 2019, según datos del Instituto de Medicina Legal (IML) el 86 por ciento de los delitos sexuales fueron perpetrados a las menores. La Federación Coordinadora Nicaragüense de ONG que trabajan con la Niñez y la Adolescencia (Codeni) y el Movimiento Reacción Joven, denunciaron que en el país a diario cinco niñas son embarazadas.
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El secretario ejecutivo de Codeni, Jorge Mendoza, demandó al Estado de Nicaragua a que garantice justicia para todas las niñas y a restablecer todos los mecanismos legales para hacer realidad la protección especial y efectiva que se necesitan ante una «maternidad impuesta», a la vez le hizo el llamado para que reflexione sobre las graves violaciones a los derechos humanos del que también está siendo víctima este sector vulnerable.
«En su deber de garantes y protectores deben restablecer las medidas de protección especial, acceso a la justicia y los mecanismos que permitan la denuncia y detención y procesamiento de los agresores, así también el acceso seguro a la interrupción de un embarazo impuesto», aseveró Mendoza.

Por su parte, Zayra Arceda del Movimiento Reacción Joven atinó que es momento de ponerle un fin a estas dos problemáticas. «Esto no puede seguir así, es hora de poner un alto. Más de 323 niñas y adolescente cada año. Recordamos que la violencia sexual y maternidad impuesta contra niñas y adolescente atenta contra su seguridad, degrada su salud mental y vulnera sus condiciones físicas, emocional, económica y psicológica», refirió.
«Niñas, no Madres»
En el marco del Día Mundial de las Niñas, cada 11 de octubre, Codeni y el Movimiento Reacción Joven dieron por clausurada la campaña «Niñas, no Madres» desarrollada durante dos años en el país, con la cual elevaron su voces en favor de las niñas y adolescentes, con la promoción del un Manifiesto por la vida y la salud de las niñas de Nicaragua, para que se les respete todos sus derechos, mismo que fue suscrito por más de 320 organizaciones nacionales e internacionales y recogió más de 4,400 firmas de ciudadanos y ciudadanas nicaragüenses.
Para ambas organizaciones impulsadoras de la campaña, cada una de las firmas refleja que para asegurar la protección y seguridad a la niñez y adolescencia se debe dejar a un lado todas las diferencias como sociedad. «Exigimos que el Estado nicaragüense disponga de los recursos financieros, materiales, humanos, para que en nuestro país el drama de tantas niñas de asumir una maternidad impuesta se detenga. La hora de detener el embarazo, la violencia contra niños y niñas es ya, no hay tiempo para generar toda una generación frustrada y pero además violentada en sus derechos y dignidad humana», apuntó el secretario ejecutivo de Codeni.
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Al mismo tiempo las organizaciones reafirmaron su compromiso para continuar trabajando y lograr que el Gobierno de Nicaragua asuma su responsabilidad, en favor de la niñez y adolescencia que sufren violencia pero en especial para que las «niñas no sean madres».
Embarazos en niñas es más grave en la zona rural
Codeni sostuvo que de acuerdo a los datos más recientes entre el 2014 y 2017, en documentos oficiales del Estado indica que el embarazo en niñas, es un fenómeno in crescendo, es decir que aumenta progresivamente. «En 2017, 636 niñas del área urbana y 1, 101 en el área rural, esto indica que el nacimiento de niñas en otras niñas, es más grave en el área rural, porque es casi un 100 por ciento de los embarazos que se producen en el zona urbana. Son datos de niñas de 10 a 14 años», remarcó.
De acuerdo al último dato del IML en 2019, casi 3,000 niñas entre los 10 y 14 años que fueron abusadas resultaron siendo madres, por la maternidad impuesta. «Tres mil niñas cada año resulta ser madres, entonces imaginémonos que generación frustrada y lesionadas para toda su vida, vamos a tener con este tipo de estadísticas. Aquí vemos que la sociedad y las familias no hacen nada para que las niñas eviten ser madres, por eso vemos niñas están criando a otras niñas», señaló el representante de Codeni.
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Mientras, Arceda sostuvo que en nuestro país ahora más de cinco niñas son embarazadas a diario. «Son niñas menores de 14 años, la mayoría de estos casos pasan en la zona norte y sur de la Costa Caribe de Nicaragua. Entonces nuestro clamor es a que las niñas no sean madres», puntualizó.
Nicaragua, segundo país con mayor tasa de embarazos adolescentes
El escenario es más «dramáticos», cuando se habla de embarazos en adolescentes. Nicaragua es el país con la mayor tasa de embarazos en edades de 15 a 19 años en la región Centroamericana y el segundo a nivel Latinoamericano, señaló el secretario ejecutivo de Codeni, «en el país, de cada 100 niños que nacen, 25 provienen de adolescentes entre los 15 y 19 años».
Aumenta el peligro en las casas
Para los representantes la pandemia del Covid-19 no sólo a traído afectaciones económicas y sanitarias a la población, en ese sentido explicó que la casa continúa siendo para las niñez en Nicaragua y en toda América Latina el «lugar más peligroso».
«La situación de encierro, de no poder socializar en los espacios naturales que la niñez y la adolescencia está acostumbrada a desarrollar como es la escuela y la calle, ocasiona tensión en las relaciones intrafamiliares que en muchas ocasiones provoca violencia intrafamiliar, y aunque sea una paradoja absurda, pero la casa resulta ser más peligrosa, porque son en los hogares donde se presenta la mayor cantidad de victimarios de las violaciones sexuales», concluyó el secretario de Codeni.
Iniciativa de la Cadena perpetua es «inútil»
En cuanto a la Ley de Cadena Perpetua que intenta aprobar el régimen de Daniel Ortega en el país para castigar a aquellos que cometan «crímenes de odio», el representante de Codeni explicó que servirá de poco o nada, debido a que en países dónde ya se ha implementado esas leyes, se ha visto que no aporta nada para disminuir los índices de criminalidad.
«Sencillamente la imposición de penas más crueles o más estrictas, no tiene nada que ver con la conducta de quienes ejercer violencia sexual contra mujeres y niñas, por lo tanto esa iniciativa es un inútil, porque es mentira que los asesinos van hacer sancionados con cadena perpetua, porque la Ley no tienen efecto retroactivo», aseveró.