El día 26 de octubre se celebra el Día del Médico en Nicaragua, el cual se ha venido celebrando desde 1950. Mediante un acuerdo presidencial se celebra en esa fecha en conmemoración al nacimiento del sabio maestro doctor Luis H. Debayle.
Quiero rescatar dos frases importantes de la oración (utilizada también como Juramento Médico) que escribiera el gran filósofo judío Moses ben-Maimon, también llamado Maimonide, que dicen así:
“Sostén la fuerza de mi corazón para que esté siempre dispuesto a servir al pobre y al rico, al amigo y al enemigo, al justo y al injusto”. “Haz que no vea más que al hombre en aquel que sufre”.
En estas dos frases está el verdadero actuar del médico. El médico debe de servir al que lo necesita, independiente de cualquier condición física, mental o social, tal y como lo dice también la Declaración de Ginebra enmendada por la 22ª Asamblea Médica Mundial (Sidney, agosto de 1968) refiere entre los NO PERMITIR que consideraciones de edad, enfermedad o incapacidad, credo, origen étnico, sexo, nacionalidad, afiliación política, raza, orientación sexual, clase social o cualquier otro factor se interpongan entre mis deberes y mis pacientes; velar con el máximo respeto por la vida humana.
Es importante recordar todos estos preceptos a los estudiantes de Medicina en las diferentes etapas de su formación y somos los médicos que ocupamos posiciones de liderazgos los que debemos de velar por que eso se cumpla en todos los ambientes tanto públicos como privados.
Los Colegios de Médicos en los diferentes países también velan por el cumplimiento de estos conceptos a través de sus Códigos de Ética y los Comités de Ética Médica. Por eso se hace importante retomar la idea de formar en Nicaragua el Colegio de Médicos y Cirujanos de Nicaragua, una entidad autónoma, apolítica, sin fines de lucro, autosostenible, que vele por el buen actuar del médico y que a su vez sea la responsable de regular el ejercicio médico en el país.
Tenemos Colegios de Médicos en toda Centroamérica y Latinoamérica, algunos de ellos con más de 100 años de existir y estar realizando un papel crucial en la salud de estos países, desde la supervisión de la calidad de la formación de los médicos en las diferentes escuelas de medicina, así como la autorización de nuevos programas de especialización, la distribución de médicos en las diferentes áreas del territorio de acuerdo a necesidades y muchas otras actividades que solo buscan el beneficio de la población.
Cuando los países tienen políticas de salud bien definidas, establecidas por sus médicos, basadas en estadísticas nacionales e internacionales, se logra que indicadores como expectativas de vida al nacer, mortalidad infantil y otros mejoren notablemente, para esto sin lugar a dudas se requiere de médicos comprometidos con la salud del pueblo, con el único interés de llevar la medicina a estándares de alta calidad y obteniendo como resultado la mejora de la salud en toda la población.
El acceso a la salud debe ser para todos y tener presente que es un derecho humano esencial.
En el Día del Médico nicaragüense quiero hacer mención especial a todos aquellos médicos que han honrado su juramento curando al enfermo y no olvidar aquellos que lejos de sus hogares, con recursos limitados, siguen ayudando a sus coterráneos.
El autor es médico, cirujano pediatra
Twitter: @DrAayon