“Dictador genocida”, “Las calles son del pueblo”, “Libertad para los presos políticos”, “Que se rinda tu madre”… Los mensajes están por todas partes. En las bancas, en los baños, en las puertas, en los pupitres. Un año después del inicio la crisis sociopolítica en Nicaragua, las universidades siguen protestando en contra del régimen orteguista.
El régimen prohibió las manifestaciones el pasado septiembre. Desde entonces, los nicaragüenses protestan a como pueden. Los estudiantes lo hacen desde sus recintos, con pintas en contra de Ortega.
La UCA, donde todo comenzó
Los pasillos de la Universidad Centroamericana (UCA) lucen vacíos. El ambiente no es el mismo de antes del 18 de abril de 2018. Aunque la universidad tenga clases presenciales y en línea, muchos estudiantes no regresaron a las aulas después del pasado abril.
La mecha se prendió ahí, en las afueras de la UCA, el 12 de abril de 2018. Un grupo de jóvenes convocados por movimientos sociales se reunieron frente a esta universidad para exigirle al régimen orteguista acciones concretas para atender la situación ambiental tras el incendio en la Reserva Indio Maíz.
Seis días después de esa protesta, los autoconvocados se volvieron a reunir en la entrada principal de la UCA y en Camino de Oriente, esta vez para protestar contra las reformas al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS).
Un año después, la UCA continúa protestando en sus instalaciones. Los estudiantes han realizado protestas exprés para demandar la salida del régimen de Daniel Ortega y la liberación inmediata de todos los presos políticos. Protestan, además, dejando mensajes en los pupitres, en los murales, las bancas, los baños…




La ciudadela de las protestas
Otra universidad que no olvida es la Universidad Politécnica de Nicaragua, Upoli. Ahí también se pueden leer mensajes en contra del régimen. “Que se rinda tu madre”, “Daniel y Somoza son la misma cosa”, “Dios nos ayude jóvenes, sigamos adelante, somos un pueblo”.
A las 4:00 p.m. los portones de la Upoli ya están cerrados, solo pueden quedar adentro quienes estén en clases, el personal y la seguridad. Este abril se cumple un año de que esta universidad se convirtió en una ciudadela que retaba al orteguismo. En sus instalaciones había más de 500 estudiantes atrincherados que demandaban la renuncia de Daniel Ortega.
Según cifras oficiales, este 2019 la universidad no logró matricular ni a la mitad de los estudiantes que solía tener.



Los estudiantes pintan, y las autoridades borran
Al otro lado de Managua, allá, en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN, Managua), los estudiantes insisten hacen pintas en las paredes, baños, puertas y luego, las autoridades las borran. “La cosa está horrible dentro de la universidad, tanto para los estudiantes como para todo el que no es partidario al gobierno”, dijo la pareja de un docente.
Recuerdan a Álvaro Conrado, el niño asesinado en las protestas de abril, en su cumpleaños 16
Justamente por eso, cuando los universitarios escriben mensajes en el recinto lo hacen en pareja. Mientras uno escribe el otro vigila. Aunque las autoridades vayan borrando los mensajes. Algunos aún permanece, como el de los vestidores del campo de futbol. “Nuestros muertos no se olvidan”, “Dictador genocida”, “Libertad para los presos políticos”…





Un año después del inicio de la crisis sociopolítica, los universitarios siguen su lucha. Y dicen que aunque Daniel Ortega se empeñe en negarles el derecho de salir a la calle a protestar, lo seguirán haciendo desde sus trincheras. Ellos no necesitan usar la fuerza o las balas, solo lapiceros, marcadores y pintura.