Ley Electoral, Nicaragua, Daniel Ortega
Mauricio Mendieta Herdocia

Un novedoso movimiento

El Movimiento de Acción y Reflexión (MAR) no es un partido político, sino un  movimiento político formado por ciudadanos provenientes de las diferentes corrientes de pensamiento político, liberales, conservadores, socialdemócratas, socialcristianos e independientes, que preocupados todos por la situación actual del país, y animados por el mismo espíritu unitario, tenemos como  propósito el análisis y la reflexión de los diferentes problemas que vive Nicaragua en el orden político, económico y social, e impulsar acciones y presentar propuestas de solución concretas sobre los cambios que son necesarios realizar, para lograr una democracia plena que nos asegure una estabilidad política duradera, y la seguridad jurídica indispensable para avanzar por el sendero del progreso, la paz, la convivencia, y un desarrollo económico sustentable, que sea en su expresión más genuina un plan de desarrollo social.

En este novedoso y emergente movimiento consideramos que es necesario la formación de una república sobre bases sólidas de justicia, que junto con la separación e independencia de los poderes del Estado y la despartidización de los mismos, dé origen a un verdadero Estado de derecho que es la base de sustentación de la democracia, donde prevalezca la diversidad de pensamiento, la tolerancia y el consenso; que son principios esenciales para una armoniosa convivencia nacional.

En el MAR nos encontramos en una etapa de desarrollo organizacional territorial, creando capítulos en las cabeceras departamentales, para que desde ahí se organicen las diferentes unidades territoriales municipales, y generar procesos de reflexión y acción sobre la realidad nacional y local, y lograr de esta manera que las comunidades se conviertan en verdaderos agentes de cambio.

Enseñando con el ejemplo lo que se predica con la palabra, y siendo fieles a nuestros principios y valores éticos y morales, pretendemos crear una nueva cultura política, que al actuar de una manera distinta también estaremos practicando una nueva forma de hacer política.

Políticamente pensamos como nación, no como partido político. La regla básica de nuestra conducta es hacer de la política un instrumento para servir a nuestros conciudadanos y a los intereses de la nación, y por lo tanto creemos firmemente que los políticos deben estar al servicio de la gente y los intereses del país, de tal manera que nuestra lealtad primaria es con la  población y el país. Esto nos hace ser diferentes en actuación y en propósitos.

Estamos convencidos que el pensamiento no admite restricciones, principio sobre el cual se debe promover y establecer la más irrestricta libertad de expresión y de culto, por lo que hace que la libre movilización y los derechos de asociación, así como el derecho a la vida, a la libertad y a la propiedad privada los consideremos derechos humanos irrenunciables.

Tenemos una firme e indoblegable posición por la no reelección presidencial absoluta, aspiración histórica y legítima de una considerable mayoría del pueblo nicaragüense. El que fue presidente una vez, no podrá volver a serlo bajo ninguna circunstancia.

Nuestra agenda social es una prioridad. Por tal razón creemos, que por ser factores esenciales para el desarrollo integral del país, la educación integral de la niñez, la adolescencia y la formación superior técnica y profesional en sus diferentes niveles de instrucción, junto con un sistema de salud de calidad, eficiente en sus servicios y con cobertura para todos los nicaragüenses representan una necesidad impostergable, y la tenencia y propiedad de una vivienda digna para la clase más desprotegida la consideramos esencial.

Lucharemos contra todas las formas de corrupción que tanto daño le han producido al país impidiendo el progreso general de la Nación, y  obstaculizando la lucha efectiva contra la situación de pobreza en que viven un millón ochocientos mil nicaragüenses, que representan un 30 por ciento de nuestra población.

La lealtad a nuestros principios y valores éticos y morales, junto con la mujer, la juventud y las olas del MAR en general, son las principales fuerzas impulsoras de nuestro movimiento que nos llevarán al puerto de la esperanza de una Nicaragua mejor para todos.

El autor es Coordinador del Movimiento.

Opinión

COMENTARIOS

  1. Alejandro Fernandez
    Hace 9 años

    Los mismos planteamientos muy bonitos que hace la Oposicion desde hace tiempo. Cual es lo novedoso ? El problema es que lo mismo decia Aleman antes de ser Presidente y que paso despues ? Ya todos conocemos los resultados de su desastroso y corrupto Gobierno asi que no me vengan con tangos que ya murio Gardel.

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