Ricardo Meléndez

Uber sí le conviene a Managua

Estamos entrando en una era en que nuestras ciudades tienen que prosperar o se estancarán en función de nuestra capacidad de atraer nuevas empresas, de retener y atraer profesionales altamente capacitados. Necesitamos hacer ciudades donde la innovación genere más innovación.

Por ejemplo, en la medida que los países permitan el uso de plataformas tecnológicas como Uber o City drive en México o Obnis en Costa Rica, etc., industrias reguladas y estáticas como la de los taxis se están transformando. Algunos países han avanzado más rápido que otros debido a la evolución de sus políticas públicas. Nicaragua no puede quedar rezagado, en comparación con el resto de la región. Por lo tanto, los gobiernos no deben perder el foco que la movilidad y transporte de la población es de interés nacional ya que impacta directamente en la calidad de la vida de las personas.

A inicio de año, Uber anunció su interés de entrar al país, lo que  generó de inmediato reacciones de las cooperativas de taxis rechazando dicho interés. Sin embargo, independientemente de su reacción, a la población sí nos conviene por cuatro razones:

La primera, porque viene a ofrecer una alternativa a la población al monopolio del sector taxi que no mejora el servicio y su precio es alto. Lo que estamos viendo por el crecimiento de la ciudad y del parque vehicular es que las personas, especialmente los que viven en la periferia, les lleva una o dos horas llegar a su destino. Ese tiempo les afecta porque podrían estar con sus familias, estudiando o haciendo otras cosas en lugar de estar en el automóvil.

La segunda, tarifa transparente. Actualmente el taxista dependiendo de cómo te vea te cobra más y a los turistas es muy común que los taxistas se aprovechen y cobren tarifas desproporcionadas. Plataformas como Uber le informa al usuario cuál es el costo de ir de un punto A hacia un punto B en base a una tarifa publicada en la plataforma y con ello se pueden evitar los abusos que se comenten en la actualidad.

La tercera. Uber u otra plataforma de transporte ofrecen una fuente de ingreso adicional para esas personas que quieran sacar provecho de sus propios vehículos, generando un ingreso y de esa manera mejorando el nivel económico de la familia. En promedio la utilización de un auto, según especialistas, es solo del cuatro por ciento. El resto, 96 por ciento el vehículo está estacionado, ocupando un espacio o en algún lugar de aparcamiento.

Por último y como cuarta razón. No se requiere de ningún tipo de subsidio como los que reciben las cooperativas de taxis.
Esperemos que muy pronto los capitalinos tengamos otra opción de transporte que permita el uso de plataforma tecnológica para revolucionar el transporte de la población en la ciudad.

El autor es empresario y desarrollador inmobiliario.

Opinión

COMENTARIOS

  1. Ana Orozco
    Hace 9 años

    Realmente necesitamos salir de la formalidad donde el taxero te pone su precio y además no tiene buen servicio en su taxi. A veces hasta andan el carro sucio.
    Sólo piensan que va a ganar por la gira, sin tomar la molestia de tratar bien al usuario.
    Aquí los que mandan son los buseros y/o​ taxeros. Hay que cambiar esa cultura.

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