Julio Guerrero Díaz

Manipular al público desde el poder político

El poder es una palabra con muchas acepciones, pero su definición es igual a cualquier tipo de poder, es la capacidad de hacer, decir, expresar y ejecutar una acción, Burdeau lo define como “una energía social emanación de una representación mental, colectiva y dominante, del orden social deseable” en nombre de lo cual se presta acatamiento al mando político, su génesis es la obediencia.

El poder político de hoy se construye a partir de dos grandes variables, en primer lugar el poder económico y un segundo momento es la búsqueda de opinión favorable que legitime lo que el poder realiza, es por eso que hoy el poder político de cualquier gobierno busca aceleradamente ir acaparando y haciendo alianzas con los grandes cómplices del poder, los medios de comunicación a partir bonanzas, la estrategias a seguir es construir  matrices informativas y de opinión comunes, en palabras sencillas hacer una coreografía informativa para que ese discurso sea aceptado por el público.

Entre más medios, programas informativos y de opinión tenga el poder político se consolida como certero y aceptable las acciones que realiza. Noam Chomsky reconocido lingüista señala que el poder político con el acompañamiento de los medios masivos de comunicación han demostrado que han sido eficiente, para moldear opinión general, gracias a la parafernalia mediática y a la propaganda generada desde el poder político, y construir los imaginarios colectivos, incentivando corrientes ideológicas de cara a consolidar el proyecto político establecido.

El mismo intelectual plantea como se presentan diferentes estrategias desde el poder mediático para manipular a un público que poco interesa conocer o estar informado de temas de suma importancia para un país, y tener un control social sobre ellos, el primer recurso utilizado es distraer al público en otras palabras la técnica de la distracción, que consiste en desviar la atención de la gente de los problemas más importantes mediante la acumulación o saturación de informaciones insignificante, en otras palabras, ocultar lo significativo y darle más importancia a lo banal a lo insignificante a lo que no tiene sentido, entonces podemos entender que hay que mantener al público ocupado que no piense, pareciera que el propósito es fomentar la distracción.

En el texto Armas silenciosas para guerras tranquilas Chomsky señala: “La experiencia ha mostrado que el método más simple para volver eficaz una arma silenciosa es ganar el control del público, es de mantener al público ignorante de los principios básicos de los sistemas por un lado, siempre llevándole la confusión, desorganización y distraídos con temas sin importancia real por otro lado” la pregunta es, ¿se manifiesta eso en nuestra realidad? ¿Se están ocultando realidades históricas? Todo esto conduce a una sumisión y a una aceptación del sistema que estamos viviendo, pocas voces están presentes al menos para tener una visión o punto de vista diferente del que nos tratan de vender.

Por último dentro de esta manipulación desde el poder político y afianzar dicho poder, podemos plantear que lo que le interesa al poder es mantener un público ignorante lejos de que ellos sean capaces de tener sus propias maneras de pensar, otra manipulación es atacar el núcleo familiar, para tener un control de la educación de la juventud, crear un conformismo social utilizando como recurso el aspecto emocional, para que el individuo no razone ni tenga un sentido crítico y poder insertar ideas, deseos e inducir comportamiento, seguro que existen mucho más estrategias para manipular a la gente desde el poder político hemos señalado algunas, ¿ese es nuestro panorama? ¿Se logra identificar esto? En todo caso la palabra la tienen ustedes.

El autor es consultor y Catedrático Universitario.

Opinión poder político archivo
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