idomeneo
Luis Sánchez Sancho

La resurrección en la mitología

La resurrección de Jesús, que se celebra al final de la Semana Santa, precisamente el Domingo de Resurrección, es el fundamento de la religión cristiana. Pablo, en su primera  Carta a los Corintios, 15.12 dice: “Pero si nuestro mensaje es que Cristo resucitó ¿por qué dicen algunos de ustedes que los muertos no resucitan? Porque si los muertos no resucitan entonces tampoco Cristo resucitó. Y si Cristo no resucitó, el mensaje que predicamos no vale para nada. Ni tampoco vale para nada la fe que ustedes tienen”.

Durante algún tiempo, algunos estudiosos de las religiones sugirieron que la creencia cristiana en la resurrección  tenía origen en algunos mitos griegos. Pero posteriormente esa idea fue rechazada y se estableció que el origen hay que buscarlo más bien en antiguas creencias semíticas.
En la mitología griega hay casos de resurrección, pero no de un dios que se hace hombre mortal para luego resucitar, como Jesús en la religión cristiana. Para los antiguos griegos los dioses eran inmortales y  si no morían pues tampoco tenían que resucitar. Y los hombres, salvo casos excepcionales no podían volver a la vida después de la muerte. Inclusive los héroes, o sea  los hijos de  dioses y mortales,  al morir no eran resucitados para que siguieran viviendo sino que eran llevados al cielo.
Entre los   casos de resurrección  en la mitología griega  el  más relevante es el de Asclepio (Esculapio en la mitología romana), dios de la Medicina. Pero no porque él hubiera  resucitado, sino porque  hizo que  resucitaran  los muertos.

Asclepio es hijo de Apolo y de una mujer mortal llamada Corónide, hija de Flegias, rey de Tesalia.
Apolo seduce a  Corónide  y la deja embarazada. Al marcharse ordena a una corneja (ave de color blanco impoluto) que vigile a la muchacha. Corónide se enamora de un mortal llamado Isquis y la corneja vuela hacia donde  Apolo para  informarle  que su amante está  teniendo un amorío.

Apolo mata a Corónide por su infidelidad y saca de su vientre el hijo que  engendró en ella, al que pone el  nombre de Asclepio. En tanto que  maldice a la corneja por haberle llevado una mala noticia  y le cambia el color del plumaje, que desde entonces es intensamente negro.  Luego Apolo lleva al niño al monte  Pelión, donde viven los centauros, y lo entrega a Quirón, el más sabio de esa raza fabulosa, para que lo críe y eduque como es debido.

En el proceso de crianza y educación de Asclepio Quirón advierte en el educando   una habilidad especial para las curaciones y le enseña todos los secretos de la Medicina.
Pero también Apolo, de vez en cuando va a la montaña Pelión para reunirse con Asclepio y  transmitirle  parte de sus divinos conocimientos Y  lo mismo hace Artemisa, hermana gemela de Apolo, quien regala al joven aprendiz un frasco que contiene sangre de la Gorgona, con la maravillosa doble propiedad  de matar o revivir, según sea el uso que Asclepio  le quiera dar.

Asclepio salva la vida de mucha gente con sus extraordinarios conocimientos de la Medicina. Pero el éxito lo  llena de soberbia, se siente todo poderoso como un dios y entonces además de curar a los enfermos comienza a resucitar a los que se mueren, aprovechando la maravillosa propiedad de la sangre de la Gorgona contenida en el frasco que le regaló Artemisa.

Entre los resucitados por Asclepio se encuentra Hipólito, hijo del legendario  rey ateniense, Teseo y de la amazona Hipólita. Tiempo después de tener relaciones con la amazona,  Teseo se casa con Fedra, hija de Minos y de Pasífae y por lo tanto  hermana del Minotauro. Fedra  se enamora de  su hijastro, se le insinúa y trata de llevarlo a la cama. Pero Hipólito, un joven de principios morales, rechaza las insinuaciones de su madrastra y le advierte que si no lo deja en paz la denunciará ante su padre.

Despechada por el rechazo de Hipólito, Fedra  inventa una calumnia y dice a Teseo que su hijo  ha intentado  violarla. Teseo se enfurece por eso y mata a Hipólito, pero Asclepio lo resucita. Atenea lleva al resucitado Hipólito a uno de sus santuarios en tanto que   Zeus castiga a  Asclepio,  matándolo con uno de sus poderosos rayos,  porque al resucitar a los muertos está cambiando el orden natural de la existencia de los mortales.  Sin embargo Zeus lleva a  Asclepio al cielo y lo convierte  en una  constelación  llamada  Ofiuco.

Opinión
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