Miembros de la Unidad Nacional del Adulto Mayor (UNAM) marcharon ayer miércoles, desde la Asamblea Nacional hasta el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), para exigir que se cumpla la Ley del Adulto Mayor.
Porfirio García, presidente de UNAM, dijo que la principal demanda de los ancianos es el acceso a medicamentos, ya que en muchos centros de salud no consiguen las medicinas para sus enfermedades, por lo que piden al INSS que les proporcione los tratamientos.
“A nosotros nos dan asistencia médica en los centros de salud y hospitales pero a quien nosotros cotizamos fue al seguro y ellos no están dando ningún aporte, ahora estamos demandando que los medicamentos, que no nos pueda proporcionar el Minsa, que nos los proporcione el seguro social”, manifestó García.
Asimismo el líder gremial afirmó que existe una serie de peticiones que hicieron al INSS en años anteriores que no han sido escuchadas como: un bono económico o un paquete alimenticio para los ancianos que cotizaron menos de 250 semanas y asistencia médica.
Este año los objetivos que se plantearon los dirigentes de la UNAM son: afiliar a todos los adultos mayores del país y demandar que se incluya uno de sus representantes en las juntas directivas del INSS, Ministerio de la Familia y en los consejos municipales, para que velen por los intereses de los ancianos.
Alma Mendoza, vicepresidente de esta organización, explicó que existen más de 20,000 ancianos aglutinados en la UNAM y este año pretenden incrementar el número de afiliados para exigir que se cumpla la ley 720, Ley del Adulto Mayor, ya que existen beneficios que como descuentos en algunos comercios que no se aplican actualmente.
“Nosotros vamos a demandar que empiece a aplicarse (la Ley del Adulto Mayor) y que se le vaya dando forma (…), ya nosotros hemos sacado (copias de) parte de la ley para dársela a los adultos mayores para que la lean y que sepan cuál es la ley que nos favorece”, dijo Mendoza.
Según estimaciones de la UNAM, en Nicaragua existen 500,000 adultos mayores, de estos 35,000 reciben la pensión reducida de vejez y el monto varía entre 1,910 y 3,600 córdobas en dependencia de las semanas que hayan cotizado.
Lucha por la pensión reducida de vejez
Los adultos mayores demandaron esa pensión durante seis años y tuvieron que esperar dos años más para que la Asamblea Nacional la contemplara en una ley.
En 2013 el Gobierno a través de un decreto ejecutivo autorizó el pago de la pensión reducida a los ancianos que no cotizaron las 750 semanas necesarias para la jubilación.
En junio de 2015 el INSS elevó el monto de dinero destinado para el pago de la pensión reducida de 55 millones de córdobas a 80 millones de córdobas.