Decenas de miles de nicaragüenses asistieron ayer en todos los departamentos del país a los cementerios públicos y privados a honrar y recordar a sus seres queridos que yacen ahí, durante la celebración del Día de los Muertos.
Desde muy de mañana en Siuna la población se desbordó a visitar el cementerio local con flores y coronas; ahí el Gobierno local destinó parte de su personal con flores, café, pan y sonido con cánticos y alabanzas al Creador.
Solos o en familia, eran romerías de pobladores de Siuna hacia el camposanto que ya estaba limpio y donde la gente adornaba las tumbas y recordando a ese ser querido que ya no está en esta vida.

Jinotega los recordó
Flores artificiales y naturales, aserrín pintado, coronas, dulces típicos y comida se estuvieron vendiendo en la cuadra principal antes de llegar al cementerio de Jinotega, donde los pobladores llegaron a dejar sus ofrendas por el Día de los Muertos. Los comerciantes vinieron de Matagalpa, Masaya, Las Pilas y de Jinotega para ofertar en toldos los diversos productos que colorearon la calle.
Muchos de los comerciantes que asistieron a la calle del cementerio elaboran sus propios productos o se las ingenian para realizar los adornos con flores prefabricadas, como el caso de Esperanza Meza, quien a pesar de tener su puesto de flores y manualidades abierto todo el año en el barrio Germán Pomares, expresó que por ser la celebración de los difuntos es cuando se vende más en el año.
“Gracias a Dios todos estamos vendiendo sin problemas, por lo menos yo vendo desde 60 córdobas hasta 120 córdobas, tengo guirnaldas, enredaderas y ramos en maceteras”, dijo Meza.
Además de los comercios en los toldos, también se encontraban niños vendiendo aserrín y nieve a la entrada del cementerio mientras sus padres también ofertaron los servicios de limpieza de tumbas.
Aunque la presencia de los bomberos, la Policía y de trabajadores de la salud se hizo notar adentro del cementerio municipal, a diferencia del año pasado, faltaron oficiales de Tránsito alrededor de las calles que, estaban llenas de comerciantes y visitantes, por lo que hubo quejas tanto de conductores como de peatones.
(Eddy López, Sara Ruiz, José Garth, Melvin Rodríguez).
Boaco no los olvidó
Ni una tumba quedó sin flores en el cementerio municipal de Boaco donde los boaqueños desde, tempranas horas, se dieron cita para visitar a sus difuntos ayer; algunos llevaron sus ofrendas florales desde el pasado primero de noviembre.
La entrada al cementerio estaba repleta de vendedores de flores, quienes a lo largo de una cuadra, ofrecían las margaritas, disciplinas, mil flores y una gran variedad de arreglos florales artificiales y naturales que variaban de precios.

Según Zeneida Silva, vendedor de flores, la afluencia de comerciantes este año fue mucho mayor, pero la gran afluencia de los pobladores les ha dado la oportunidad de vender a todos.
Flores y buñuelos
El Día de los Muertos no llevó solo flores y recuerdos a los cementerios del país. En León, entre las romerías de personas y los olores de las flores, se mezcló el olor a buñuelos. Doña Petrona Aguilar tiene más de 50 años de vender buñuelos en las afueras del cementerio de Guadalupe en León. Ayer vendió más de tres mil buñuelos entre los visitantes al camposanto. Según Aguilar, el martes compró ocho quintales de yuca para hacer los tradicionales dulces típicos hechos de yuca que son bañados con miel.