Los empleados de las cuatro alcaldías de Granada supuestamente son obligados a dejar sus labores para salir por la tarde de visita casa a casa pidiendo a la población el voto para el presidente inconstitucional Daniel Ortega.
Varios empleados de la Alcaldía de Granada, que solicitaron anonimato por temor a ser despedidos, mostraron su inconformidad y dijeron que la orientación es realizar este trabajo de proselitismo político de 3:00 a 5:00 de la tarde, de lunes a viernes. Esto también se replica en Diriá, Diriomo y Nandaime.
LA PRENSA intentó conocer la versión oficial sobre el tema, pero ningún funcionario de dichas alcaldías se pronunció.
Le puede interesar: 7 razones de expertos para llamar farsa las elecciones en Nicaragua
Explicaron que el miércoles pasado en la tarde los trabajadores de las cuatro alcaldías del departamento de Granada fueron llevados, de manera obligada, a una capacitación política, que se realizó en el Polideportivo, ubicado en el barrio Campo de Aterrizaje de esta ciudad.
Las alcaldías cerraron las ventanillas de servicio al público, lo que provocó que la población no pudiera realizar sus gestiones. Los quejosos aseguran que dirigieron esta capacitación la alcaldesa de Granada, Julia Mena, y la secretaria política departamental del FSLN, Alba Luz Torres, también ministra del Trabajo.
Según varios empleados consultados, desde el jueves y viernes comenzaron a recorrer las casas de Villa Sandino y algunas comunidades del volcán Mombacho. Esta operación estará bajo el mando del jefe de área y este mismo manejará su equipo de empleados.
En las visitas casa por casa se le pregunta a los habitantes cuántos miembros de la familia van a votar y cuántos tienen cédula. “El objetivo final es inducir al voto en la casilla 2”, dijo uno de los consultados bajo anonimato.
Elecciones sin credibilidad
El proceso electoral de Nicaragua es señalado de ser una “farsa”, debido a que el poder electoral ha realizado fraudes electorales desde 2008, a favor del partido gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).
También porque el poder judicial, controlado por el FSLN, sacó del proceso electoral a la segunda fuerza política más grande.