El Gobierno de Costa Rica expresó este 5 de julio que no percibe «actitudes constructivas» de Nicaragua para mejorar la relación bilateral, deteriorada desde 2010 por conflictos limítrofes, y que por el contrario provoca incidentes que evitan la generación de confianza.
«Hay que trabajar en la generación de confianza que es lo que más se ha visto afectado desde el 2010. La confianza se genera con actitudes constructivas, pero lamentablemente no han sido las que hemos percibido», declaró el canciller costarricense, Manuel González, en la conferencia de prensa posterior al Consejo de Gobierno semanal.
El diario La Nación publicó este martes que Nicaragua está reclamando un caso por la delimitación marítima ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), propiedad sobre la isla Bolaños, ubicada en Bahía Salinas a 1.3 kilómetros de la costa de la provincia costarricense de Guanacaste.
Además, pescadores de la zona han denunciado que el Ejército y autoridades nicaragüenses impiden pescar en la Bahía Salinas, y que en marzo pasado dos de ellos fueron detenidos y llevados a puerto nicaragüense, ante lo que el Gobierno costarricense envió una nota de protesta al país vecino.
«Todos sabemos que es frecuente la ocurrencia de incidentes con el país vecino sobre el trato a costarricenses y declaraciones que nos son constructivas. Es algo que se da con mucha frecuencia y de alguna manera nos hemos tenido que habituar, aunque no es lo deseable», declaró González.
El canciller señaló que «sería preferible dedicar tiempo, energía y recursos al desarrollo de la agenda bilateral y no a la atención de incidentes que se repiten con cierta constancia y que no ayudan a mejorar una relación que durante un tiempo prolongado ha sido distante y fría».
González dijo que este tipo de incidentes podrían aumentar con la cercanía de las elecciones en Nicaragua, programadas para noviembre próximo y en las que Daniel Ortega aspira a una nueva reelección.
«El tema electoral lo puede inducir a uno a presumir que este tipo de incidentes va a ir en aumento conforme se acerquen las elecciones, pues ha sido una práctica reiterada, ya conocida, de recurrir a incidentes o problemas con Costa Rica como un elemento distractor y unificador», declaró.
Por su parte, el presidente de Costa Rica, Luis Guillermo Solís, comentó que «pareciera ser un ciclo recurrente el que se genera cada vez que hay elecciones en Nicaragua y aumentan las tensiones con Costa Rica», pero matizó que no puede asegurar que haya una correspondencia directa.
Sobre el caso de los pescadores, Solís enfatizó que «no hay razón para que no puedan pescar en Bahía Salinas» y que en la zona «debe haber la máxima cooperación transfronteriza, sin necesidad de intimidaciones de ningún tipo».
El Gobierno costarricense asegura que en el tratado de límites bilateral de 1858 quedó definida la copropiedad de la bahía y la soberanía de Costa Rica sobre isla Bolaños, de 25 hectáreas de extensión.
El 25 de febrero de 2014 Costa Rica interpuso un caso ante la CIJ para que fije los límites marítimos, luego de que el Gobierno nicaragüense comenzara a promocionar zonas para exploración petrolera en el Caribe y el Pacífico.
En la contra demanda presentada en diciembre de 2015, Nicaragua incluyó el reclamo sobre isla Bolaños, la cual es un refugio de vida silvestre de Costa Rica desde 1981.
Costa Rica afirma que Nicaragua se retiró de una mesa de negociación de los límites marítimos en el año 2005 y que se ha negado a regresar, incluso con la garantía de mediación de la Organización de Naciones Unidas.