Roberto Incer Barquero plasmó al Boaco de su infancia, la vida familiar entre hermanos, sus estudios y su participación como economista y funcionario del gobierno de los Somoza.
María Pereira de Incer, esposa de Roberto, explica que el libro es para que las futuras generaciones conozcan su labor en la economía nacional y los programas que implementó durante su administración.
“Lejos de ser un tratado de economía es un testimonio que nos acerca a la vida bucólica del Boaco de su infancia y de la Managua de 1940”, dice Mario Urtecho, editor de la publicación.
Un compendio que relata sus años de estudiante, carencias, y de las becas en el extranjero que desarrollaron su capacidad intelectual.
Así como sus estudios en economía en universidades de Michigan, Yale, George Washington y Harvard en Estados Unidos. Otros estudios en Londres.
Al igual hace un recorrido por sus estudios de Derecho en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua y su paso entre 1969 y 1979, cuando Incer Barquero llegó a ocupar la presidencia del Banco Central de Nicaragua.
En sus memorias póstumas, destaca el economista que contribuyó a la creación del Incae; fundó el Fondo Especial de Desarrollo; canalizó financiamientos del exterior que estimularon en desarrollo de la economía agropecuaria, industria y turismo.
Por su parte Mario Flores, ex gerente general del Banco Central, lo valora como una de las personalidades notables del país, que ocupó cargos relevantes en las diversas administraciones políticas del país y que logró un excelente desempeño en la macroeconomía.
De 1983 a 1987, laboró en el Departamento del Hemisferio Occidental, del FMI, hasta sus últimos años que miró como su “destierro” en su casa en Virginia, Estados Unidos. Incer Barquero nació en Boaco en 1933 y falleció en Washington en 2014.
LEGADOS
Su otro legado, que señala Urtecho, es el respaldo que dio a programas de educación y cultura, impulsó el proyecto de la biblioteca y pinacoteca del Banco Central, la creación del Parque Nacional Volcán Masaya.
Por igual dio su apoyo a la Orquesta Sinfónica Nacional, y el Centro Cultural Colonia Dambach, y programas técnicos para artesanos e indígenas. La biblioteca del BCN lleva su nombre.