Fernando Reyes Chávez, conductor de la ruta 117, que atropelló y mató a Ingrid Gaitán Rosales y a su hijo Elías Baltodano Gaitán, frente al Conchita Palacios, permanecerá en prisión por las circunstancias graves del hecho.
Según la Fiscalía, el acusado “viajaba a velocidad temeraria, trató de huir de la escena y el daño causado a las víctimas es grave, pues les arrebató la vida”, por estas circunstancias el juez Donaldo Alfaro ordenó ayer la prisión preventiva, para garantizar el proceso judicial.
Entre las pruebas ofrecidas por la Fiscalía están el informe policial, donde hacen la reconstrucción del accidente y los dictámenes forenses.
LLORÓ
Durante la audiencia preliminar, el acusado permaneció en silencio y cabizbajo, pero al finalizar lloró y pidió perdón a los familiares de las víctimas que estaban presentes.
“Les pido perdón de corazón, por favor, tengo 28 años de conducir y nunca he hecho daño a nadie”, dijo el chofer, mientras era consolado por su abogado y un hermano.
Los hechos acusados y calificados como homicidio imprudente sucedieron el 29 de mayo a eso de las 8:40 de la noche.
Según la Fiscalía, el conductor viajaba entre 53 y 63 kilómetros por hora, mientras la velocidad permitida en ese tramo de carretera es de 40 kilómetros por hora. La audiencia inicial será el 10 de junio.