La empresa Aluvisa Nicaragua, que tiene bajo su responsabilidad el Proyecto de Modernización de la Red Semafórica I Etapa, o sea la instalación en algunos lugares de Managua de los llamados “semáforos inteligentes”, hizo publicar un mensaje de campo pagado, ayer, en este diario LA PRENSA.
En su mensaje Aluvisa acusa que “Basado en intereses desconocidos y muy destructivos algunas personas y medios han vertido falsedades, informaciones parciales y distorsionadas, desinformando a la opinión pública sobre el proyecto Modernización de la Red Semafórica I Etapa , atentando contra la libre empresa, al atacar sin razón alguna a las Empresas involucradas en la ejecución del proyecto. Este ataque a la LIBERTAD Y DESARROLLO EMPRESARIAL expresado en los medios pareciera orientado a eliminar el interés de hacer inversiones en el país, a pesar de sentir ALUVISA que sí hay condiciones favorables para invertir, interpretando que es una manifestación más de orden político que técnico y de administración de un contrato, el cual se ha venido desarrollando conforme lo establecido”.
Aluvisa no menciona directamente al diario LA PRENSA, pero nos alude de manera indirecta y por tanto debemos referirnos a su insólito mensaje.
Lo que LA PRENSA ha informado sobre Aluvisa no tiene nada que ver con los aspectos técnicos de ese proyecto y mucho menos con inversiones extranjeras, las que aplaudimos siempre que sean sanas y provechosas para Nicaragua. Las noticias que hemos publicado sobre Aluvisa se refieren a una situación pública de conflicto que esta misma empresa reconoce en su campo pagado. En efecto, Aluvisa dice textualmente que, “reconoce que tiene un diferendo legal con un (1) socio minoritario que tiene una acción de las cien (100) de la sociedad, de origen español, que fue denunciado en los juzgados de Managua por apropiación indebida de 39 luminarias LED de la empresa y la desaparición del Libro de Actas. El Sr. José Manuel Cabanes y sus colaboradores: el Sr. Yon Suk Oh y la Sra. Felipa Reyes han pretendido sacar provecho, montando un espectáculo, difundiendo informaciones falsas y otras distorsionadas en medios de difusión a manera de extorsión y chantaje para presionar a nuestra Empresa con procedimientos delictivos”.
A nosotros no nos interesan los problemas domésticos de Aluvisa. Si nos hemos referido al conflicto que la misma empresa ha reconocido es porque se trata de un asunto de interés público. El proyecto de semáforos inteligentes cuesta más de 4.5 millones de dólares que son o deben ser pagados con dinero de la población de Managua. Un proyecto, además, del cual ni siquiera los miembros del Concejo Municipal capitalino conocen el contrato, según declaraciones del concejal de la oposición, Alfredo Gutiérrez, que publicamos el 19 de agosto pasado.
Cabe precisar que antes de publicar las informaciones sobre las demandas y acusaciones públicas que Aluvisa reconoce en su “aclaración”, nuestro periodista Moisés Martínez insistió una y otra vez en obtener la versión de la empresa, para darla a conocer a los lectores de LA PRENSA. Sin embargo los representantes de Aluvisa se negaron a hablar, pero no por eso una información de auténtico interés social se debe dejar de publicar.