La justicia francesa anunció la apertura de una investigación después de que el alcalde de Béziers (sureste), el ultraderechista Robert Ménard, afirmase que ha censado a los alumnos musulmanes de la localidad basándose en el origen de sus apellidos.
«El 64,6 % de los alumnos de Béziers son de confesión musulmana», afirmó Menard ayer, lunes, en un programa del canal de la televisión pública «France 2».
En el cargo desde 2014, Ménard aseguro ser consciente de que su cargo no le «daba derecho» a clasificar a los alumnos y admitió haber elaborado el censo apoyándose en las connotaciones religiosas del apellido de los niños.
Tras la revelación, la Fiscalía de Béziers anunció hoy la apertura de una investigación preliminar con el objetivo de esclarecer el comportamiento del regidor, contrarios a una ley de 1978 que prohíbe el tratamiento de los datos «relativos a los orígenes de personas».
La actitud de Ménard, que gobierna con el respaldo del Frente Nacional (FN) el municipio más grande controlado por la ultraderecha, ha despertado un gran escándalo en Francia y ha despertado la reacción del Ejecutivo.
«Estos actos no pueden quedar sin consecuencias. Cuando se trata de lo esencial, la República y sus valores, los cargos públicos deben ser ejemplares», declaró hoy el primer ministro galo, Manuel Valls, ante la Asamblea Nacional.
El jefe del Gobierno consideró la actitud de Ménard de «vergonzosa» en un mensaje colgado en la red social «Twitter».
La ministra de Educación, Najat Valaud Belkacem, alertó, por su parte, contra la «instrumentalización de una religión» y aseguró que «la extrema derecha no ha retenido nada de las lecciones de la historia».
La titular de Educación agregó que ya ha contactado a la administración educativa local para «actuar judicialmente» contra el censo promovido en Béziers.
En Francia las estadísticas étnicas están prohibidas en razón de la ley del 6 de enero de 1978, aunque la Comisión Nacional de la Informática y las Libertades (CNIL) puede autorizarlas de forma excepcional.
Esta no es la primera polémica protagonizada por el regidor de Béziers, quien estableció un toque de queda a los menores de 13 años en algunos barrios y encargó un libro sobre la ciudad al escritor Renaud Camus, vinculado al negacionismo de la persecución de los judíos en la Segunda Guerra Mundial.
Ménard fue, asimismo, uno de los fundadores de la organización no gubernamental Reporteros sin Fronteras, que presidió hasta 2008.