Orlando J. Icaza Gallard

“O moj Shqypni”

Ismail Kadaré, poeta y novelista albano, ha sido probablemente el único poeta de origen musulmán premiado en Jerusalén por sus obras de literatura.

Kadaré recibe el premio Jerusalén por la libertad del individuo en la Sociedad. Premio que fue otorgado por primera vez a Bertrand Russel en 1963 y luego a escritores como Jorge Luis Borges, Octavio Paz, Ernesto Sabato, Mario Vargas Llosa, Milán Kundera y Jorge Semprún, entre otros. Algunos antes de otorgárseles el Premio Nobel de Literatura.

El premio que es más simbólico que económico ($$10,000) es un reconocimiento a aquellos escritores internacionales por su contribución a través de la literatura a la libertad del ser humano en la sociedad.

La obra de Kadaré, que es extensa y por sobre todo un grito en contra del comunismo albano de Enver Hoxha, refleja con un arte muy fino las crueldades de la tiranía comunista albana y es una denuncia al mundo contra todos aquellos que se creen elegidos para hacer y deshacer con la voluntad de pueblos enteros usando métodos que van desde el crimen impune hasta la cárcel, la tortura y el destierro contra todos aquellos que no opinan como el predestinado.

Vale la pena leerlo sobre todo para aquellos que aún se aferran a sistemas totalitarios donde solo hay uno, el jefe que da las órdenes a su capricho y antojo, y una manada de sordos y mudos que le limpian el paso en adulación permanente y defienden y justifican ciegamente cualquier aberración o crimen que este cometa.

Probablemente su premio se debió también a un gesto de agradecimiento del pueblo judío a un escritor musulmán que bien se lo merece independientemente de cualquier razón política o religiosa.

Una semana después que Cristóbal Colón sale de España buscando el cruce a las Indias por Occidente y antes que llegara a tierra americana, miles de judíos españoles con siglos viviendo en el país, fueron expulsados por los reyes católicos.

¿Y quiénes les abrieron las puertas? ¿Quiénes los acogieron en paz? Los musulmanes que vivían bajo el imperio Otomán en las regiones de Grecia, Albania, Macedonia, Rumania y Bulgaria y allí se acomodaron viviendo en paz sin que nadie por razones de religión los molestara. Ahí todavía están hablando la lengua (El Ladino) que aprendieron en España, con sus bailes, música, comidas y costumbres.

Creo que ese gesto benevolente musulmán, que ya se había dado en la misma España durante los ocho siglos de ocupación, fue quizás uno de los motivos por el cual se le concede el premio a Ismail en un país enemigo de su religión.

Es un acto de agradecimiento, una señal de paz y una esperanza para todos aquellos que olvidan los buenos sentimientos del ser humano y la grandeza de las religiones tanto judía como musulmana y que contradice los horrores que se ven a diario tanto en Palestina, Irak, Yemen, Siria y otros países africanos además de ser un reconocimiento al bien merecido valor literario de sus obras.

Demuestra también cómo el arte puede sanar heridas. Cómo el arte que no tiene un lenguaje privado puede hacerse oír y entenderse aun entre los más sordos y fundamentalistas.

Cultivemos pues ese arte de la poesía y de la prosa que es innata en el nicaragüense y que ahora se desborda en Granada cada año para sembrar y cultivar la paz y la alegría dentro y fuera de Nicaragua. Para sanar nuestras heridas históricas del pasado, nuestros malentendidos con nuestros vecinos del Sur. Para apaciguar posturas irracionales y abrirnos ante el mundo como una nación soberana, libre y humana.

Quizás podamos decir como el poeta también albanés Pashko Vasa: “O moj Shqypni” (Oh Albania) Oh mi Nicaragua. Oh tierra bendita de volcanes y lagos. Tierra del frijol y del maíz, de Rubén y Salomón. Tierra de Solentiname, de El Tuma y Prinzapolka una sola mi Nicaragua de los nicaragüenses. Sin yanquis, ni chinos, sin rusos ni cubanos. Una sola con nuestros brazos abiertos al amor, la poesía, la paz y el trabajo.

El autor es médico y Cirujano

Opinión Ismail Kadaré Israel literatura archivo

COMENTARIOS

  1. humilde
    Hace 11 años

    Segimos abiertos…amando el yugo danielista.

  2. Hace 11 años

    Que ironico Los Zionistas en Jerusalen dando premios por libertad, cuando ellos matienen a Palestina bajo la bota militat de la occupacion ilegal….que ironia

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