La RAE no es un tribunal político

La elección de Sergio Ramírez no exige unanimidad moral ni histórica. Exige reconocer que las sociedades maduras son capaces de distinguir entre juicio político y valoración cultural. La literatura no sustituye la memoria histórica, pero tampoco debe quedar sometida enteramente a ella.

Sergio Ramírez y sus detractores

Los ataques contra Ramírez dicen menos sobre él que sobre una falla de estrategia colectiva. Convertir a una voz que denuncia en blanco interno no fortalece la causa: la debilita, la dispersa y la vuelve menos eficaz frente al poder que pretende confrontar.

Elogio de la imaginación

Aunque periódicamente se anuncia el fin del libro impreso por la irrupción del mundo digital, hasta ahora las librerías resisten. No es menos cierto que el excedente de títulos publicados invita a preguntarse si hay suficiente demanda para tanta oferta. Quizá, ahora el interrogante es si la Inteligencia Artificial (IA) acabará por sustituir la labor de creación del autor.

Los juegos de la imaginación en la novela de Sergio Ramírez (II)

En una Nicaragua y en un mundo donde la verdad política es con demasiada frecuencia cualquier cosa que resulta conveniente para mantener o alcanzar el poder, el empeño de nuestro Premio Cervantes por mantener su norte ético y luchar porfiadamente contra la injusticia… es digno del reconocimiento que ha obtenido la genialidad de su prosa.

Sergio Ramírez: premios, tribuna y resistencia

En un continente donde el poder suele exigir silencio, Sergio Ramírez ha hecho exactamente lo contrario, hablar, y hacerlo de tal manera que sus palabras —como los grandes premios que las acompañan— sigan resonando cuando ya no estemos para escucharlas.

Los juegos de la imaginación en la novela de Sergio Ramírez

Sergio Ramírez nos invita a reconocer la presencia de estos personajes y los mundos que habitan, con una visión crítica del poder que es más implícita que explícita; artística, no didáctica; reflexiva, no farisaica ni retórica. Al hacerlo, siembra la misma semilla que había sembrado antes, pero que la Revolución Sandinista no logró que germinara.

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