Los perforadores petroleros que esperan un repunte de los precios, después de la mayor caída en seis años, han pensado en una alternativa al almacenamiento de su crudo en cisternas: lo guardan en el suelo.
Es un nuevo giro en una vieja técnica de negociación del petróleo, conocida como el juego del almacenamiento “contango”, en la que un operador compra crudo barato en un mercado con sobreoferta y lo guarda para asegurarse ganancias a los precios futuros más altos. Los perforadores que invirtieron millones horadando pozos a través de la roca de esquistos rica en petróleo están esperando que los precios suban para abrir el grifo.
Sobre la base de las estimaciones de Wood Mackenzie Ltd. y RBC Capital Markets LLC, desde North Dakota hasta Texas, hay más de tres mil pozos que fueron perforados, pero no explotados. La espera otorga a productores, como Apache Corp. y EOG Resources Inc., una mejor probabilidad de recibir un precio más alto. También podría demorar una recuperación atrayendo más oferta cada vez que el precio sube.
“Efectivamente, la roca es el depósito”, dijo por teléfono Troy Cook, analista de la Administración de Información Energética en Washington D.C.
La perforación de esquistos es un proceso en dos partes. Una vez que una plataforma excava un túnel horizontal a través de las capas subterráneas de esquistos, otro equipo lo hace explotar con una mezcla de agua, arena y sustancias químicas para agrietar la roca y liberar el petróleo. Solo después del segundo proceso, conocido como fractura hidráulica o “fracking”, el pozo está completo y en condiciones de producir petróleo.