La filosofía de la imagen con los bloques de color no es realmente una novedad de hace dos años, sino una revelación de los años sesenta por parte de Yves Saint Laurent, quien inspirado en el arte de Pit Mondrain, le regala al mundo el famoso mondrain dress, y con él una nueva propuesta basada en bloques sólidos de color superpuestos o paralelos entre sí.
Década tras década esta manera de disponer el color se ha transformado desde los chillantes y metálicos de los setenta, hasta los tapetes geométricos hechos vestidos en los ochenta y los pasteles barbie de los noventa, que dieron lugar a un convencionalismo básico de suaves siluetas en la década pasada.
Bloques de color contrastaban con su complementario y adyacentes del círculo cromático. Fue bueno, mientras duró. Pero, ¿ya pasó?
Vestigios de esa tendencia fúrica de las modas de masa regresan ahora en esta temporada, pero en estampados, y accesorios que en sí mismos tienen los bloques de color. Una nueva imagen propone conjuntos completos de estampados geométricos, alternados con accesorios de colores neutrales con piezas en bloques de color sólido.
En otras palabras, el color blocking regresa como una textura visual esta vez, pero no como un elemento sólido de presencia dominante en el conjunto.
En nuestros climas el color es dominante y se hace presente en nuestra imagen siempre. Mimetice su estampa con brillantes cromías, pero dejando de un lado el look de collage de papel. Use el color gradual y en familias de tonos iguales o similares y neutralice siempre en sus complementos con sus variantes básicas.
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