Se les ve por todos lados. O se les lee, porque no son una institución de un rostro predominante, a como sí sobresale su nombre: Centro Humboldt. Ahora ya no figuran solos, sino dentro de una sopa de siglas de varias instituciones no gubernamentales que se denominan Grupo Cocibolca, en abierta campaña de debate sobre el destino del lago Cocibolca ante el anunciado proyecto del canal interoceánico.
Víctor Campos, subdirector del ONG y miembro de la institución desde 1990, narra la experiencia del colectivo en defensa del ambiente nicaragüense y cuenta su origen: tras el final de la guerra civil y el cierre de puestos de trabajo en el Estado, un grupo de científicos y expertos del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales se unieron para seguir haciendo lo mismo que hacían, pero fuera del manto gubernamental.
La idea era hacer gestión ambiental y estudios e investigación. Todo ello en medio de la transición política de la guerra a la paz, un período difícil, sin fondos, sin leyes, sin conciencia ambiental. 25 años después, siguen ahí, otra vez en un período difícil, en medio de los debates científicos, enfrascados en señalar la contaminación, de advertir de riesgos, fiscalizando un poco por aquí y otro poco por allá.
“Es que es el país de nuestros hijos el que queremos preservar, el que cuidamos”, dice Campos sobre esta institución que se cobijó bajo el nombre de un científico alemán, Alexander Von Humboldt, para desarrollar la misión de proteger el ambiente de Nicaragua.
::: Al Centro Humboldt se le ve, como al Cenidh en los derechos humanos, en la defensa del medioambiente. Ahora los vemos enfrascados en el debate en torno al canal interoceánico y el lago Cocibolca.
Es que es el país de nuestros hijos el que queremos preservar, el que cuidamos. Nuestro trabajo sigue siendo el desarrollo territorial y la gestión ambiental, son nuestras dos razones de existencia.
::: Sí, ¿pero quién le dio al Centro Humboldt esa misión?
Las leyes nicaragüenses permiten la organización sin fines de lucro o con fines comerciales de la sociedad y sus miembros. Nosotros elegimos organizarnos sin fines de lucro y con una misión social enfocada al desarrollo de una cultura ambiental que tiene al individuo como objetivo principal y al ambiente como objetivo universal de nuestro campo de acción.
::: Vemos que saltan de tema en tema ¿Cómo se organizan?
Tenemos tres trabajos, uno de sustentabilidad ambiental, uno de desarrollo territorial y un tercero de sustentabilidad institucional, que ahora cuando la cooperación se nos ha reducido sensiblemente, tenemos que ajustarnos a nuestros propios medios para seguir trabajando, el mercado de cooperación cada vez está más reducido.
::: ¿A qué se debe ese bajón en la cooperación?
A la crisis económica mundial, principalmente, al cambio de prioridades de los países donantes, a las situaciones internas de cada nación, a múltiples factores, pero sí se ha reducido.
::: En concreto, ¿qué trabajo pueden decir que han hecho ustedes por el ambiente?
Muchos, tuvimos 10 años de presencia en Bosawas, al lado del límite de Jinotega, la parte miskita mayangna jinotegana, fuera de la Región Autónoma, ahí trabajamos con financiamiento danés, creamos puestos de guardabosques voluntarios, formamos maestros y maestras, creamos infraestructura comunitaria, escuelas, casas comunales, agricultura responsable y eso sembró la semilla de un cambio de mentalidad en el aprovechamiento agroforestal.
::: Da la impresión que se inmiscuyen en temas políticos, como este del canal, por ejemplo.
Nosotros somos bastante apegados al tema ambiental, evitamos meternos en temas que no conocemos, lo nuestro es hacer incidencia en política pública que tiene que ver con el medioambiente. Por ejemplo, hemos luchado contra la importación de alimentos y organismos genéticamente modificados, los transgénicos, la ley del agua, la no privatización de Hidrogesa, contra la contaminación por uso de la minería, en fin, pero hay temas que indudablemente rozan en lo político, pero no es nuestro enfoque ni nuestra prioridad.
::: Los poderes son alérgicos a la fiscalización pública. ¿Ha pagado algún costo el Centro Humboldt por su trabajo?
No creo. A nosotros nos ha llevado años lograr que nos tomen en cuenta, ahora tenemos enlace con la Asamblea Nacional para conocer los anteproyectos de ley en materia ambiental, nos consultan al respecto y nosotros respondemos, damos sugerencias y recomendaciones que muchas veces son incorporadas, otras veces no, pero no perdemos oportunidad de tratar de fortalecer el marco jurídico en torno a la defensa del ambiente. En los últimos diez años, en la mayoría de los proyectos de ley que han llegado a la Asamblea Nacional, nosotros hemos dado recomendaciones, muchas han sido incorporadas otras no.
::: Con el tema del canal, dan la impresión de estar en todos lados. ¿Es parte de un programa?
Sí aparecemos en los foros, pero solo en los temas, lo que pasa es que nuestro equipo de incidencia es eficaz y da a conocer nuestros trabajos, ahora, en los últimos 18 meses hemos salido al frente del debate científico en torno al ambiente en la construcción del canal, un tema de candente discusión nacional que nosotros evitamos en torno a lo político y lo llevamos a lo ambiental. Desde el año pasado estamos en eso.
::: ¿Ustedes realmente creen que a alguien le importa el medioambiente?
Es una buena pregunta que nosotros siempre nos hacemos. Nuestra esperanza de un cambio de actitud frente al ambiente es la juventud y no es un cliché. Todo mundo dice que apenas un nica sale de Nicaragua su cambio de actitud frente al ambiente cambia radicalmente, y creo que tiene que ver con la sensación de impunidad que las leyes te dan. Si las leyes en el país no hacen nada por sancionar la destrucción ambiental, cualquiera se sentirá con libertad para destruir, pero si las leyes fueran aplicadas fríamente, a como dice la letra, este país sería otro frente al ambiente, habría más respeto. A veces nos invade la desesperanza, ver cómo a mucha gente no le importa el daño que le hacen a la naturaleza, no saben que si matan el ambiente, matan al prójimo, pero aun así nosotros no podemos dejar de luchar, no se nos va a acabar el optimismo. A veces hay momentos de frustración profunda, como con la iniciativa del canal, que pone al país en una situación de indefensión total frente a la amenaza de la destrucción del ambiente, algo que nunca nadie, por muy pesimista que fuera, esperó.
::: ¿Qué le puede pasar al país si algo saliera mal con el canal?
Eso es algo que nadie puede decir ahorita mismo con certeza, pero sí es obvio que está en riesgo el lago Cocibolca, sus cuencas y su vida. Son más de 8,000 kilómetros de un cuerpo de agua que corre riesgo y eso, así de simple, es grave y nadie lo pone en duda.
::: Pero las amenazas al ambiente no vienen solo de las instituciones públicas.
No, vienen de todos lados, es que la actitud de yoquepierdismo ante la naturaleza no es solo institucional, es cultural, es general, sentimos poco respeto por la limpieza y la naturaleza, este es un país que vos ves que de pronto viene gente y se toma un área verde, construye, siembra árboles lo cual es bueno, pero igual luego ves quemando basura, lanzando basura, no hay cultura de reciclaje, la bolsa plástica es una tragedia nacional, en fin, pero esperamos que poco a poco vaya incidiendo ese cambio de actitud.
::: Aparte del canal, qué otra amenaza ven ustedes al ambiente del país.
Ahorita hay una amenaza de la industria extractiva, minas y petróleos. Es un problema serio. Más de 16,886 kilómetros cuadrados de territorio nacional están dados en concesión para exploración minera y petrolera, incluyendo territorios dentro de las reservas naturales como Bosawas. Este significa que actualmente se encuentra concesionado el 13.4 por ciento de la superficie total del país. La minería industrial y artesanal son de naturaleza destructiva, nociva, el precio del oro ha avivado la ambición por la extracción, uno ve como mucha gente está muriendo en las minas abandonadas como esas de Bonanza o las de Villanueva, Chinandega, y ha llegado a nivel tal el desorden en minería, que nadie sabía a ciencia cierta los nombres y cantidades de los hombres ahí enterrados.
::: ¿Hay anarquía pues en la minería artesanal?
Que no exime de responsabilidad a la minería industrial ni a las autoridades. Precisamente nosotros estamos proponiendo una ley para regular la minería y lo estamos haciendo con la federación de pequeños mineros. Se ha extendido la minería sin control, ya hasta en el Pacífico se usa cianuro y mercurio para procesar oro. De hecho estamos investigando una denuncia de que en Managua se está extrayendo metal con esos químicos.
::: ¿Qué lado de Managua?
Estamos en eso, son fuentes de información bien objetivas y profesionales, que nos aseguran el uso de mercurio y cianuro en la capital.
[doap_box title=»Plano personal» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
Víctor Manuel Campos Cubas es ingeniero civil, pero asegura que nunca construyó ni supervisó la construcción de un edificio.
Dice que se dedicó a la supervisión de superficies y luego desarrolló su trabajo ambiental en el Centro Humboldt y desde entonces sigue en el oficio de defensor e investigador de temas ambientales.
Es originario de Boaco y vive en Managua por razones de trabajo.
Mantiene activo sus perfiles dentro de las redes sociales y participa en los debates en torno a temas polémicos vinculados con el medioambiente
Es miembro de la Academia de Ciencias de Nicaragua.
[/doap_box]
::: ¿Y las autoridades pueden hacer algo?
Tenemos la esperanza de que sí hagan algo. En general la función pública de regulación y control, en muchos casos que nosotros estamos relacionado, ha disminuido sensiblemente. Del Ministerio del Ambiente ya no esperamos nada, se han descapitalizado de recursos humanos calificados.
::: ¿Entonces no ven un interés del Estado en defender el ambiente?
Así es, si uno se pregunta qué actividad relevante ha hecho el Ministerio del Ambiente en el último año, o en los últimos seis meses, se va a dar cuenta que se ha convertido en una institución irrelevante. Fijate que es irónico que en el caso de la minería, que es donde deberían estar vigilantes, se han mostrado más bien a favor de la extensión de la industria. Hay una decisión de promover la inversión minera, que parece que fuera esa su principal misión institucional, que tampoco es malo, si es inversión para el país, el problema es que sin control, cualquier inversión puede terminar en abuso.
::: ¿Y eso ha ocurrido así?
Tenemos evidencia que hay minas que están contaminando; nosotros realizamos un diagnóstico de aguas el año pasado y encontramos contaminación de recursos hídricos con metales pesados donde ellos operan. Algunas empresas se acercaron a conocer el estudio, algunas negaron y otras pidieron orientaciones. Nosotros no tenemos que demostrar que ellos contaminan, sino que ellos deben demostrar que no lo hacen, lamentablemente no deberían demostrarnos a nosotros sino a las autoridades como la Procuraduría Ambiental, pero si el Ministerio no lo exige ni lo pide, menos que otra autoridad lo haga y una cosa es cierta, la empresa privada llega hasta donde se lo permiten, si nadie fiscaliza sus operaciones, ellos no se detendrán a hacerlo de oficio.
::: ¿Entonces es una responsabilidad compartida?
Yo creo que más bien es un abuso, hay empresas privadas, históricamente, que se han aprovechado de la debilidad del Estado para hacer fiesta con los recursos naturales y ahí es donde nuestro trabajo cobra valor, porque nosotros no podemos detenerlas, es el Estado, nosotros solo señalamos las cosas y damos elementos de prueba, estudios. Al final, que una empresa decida seguir o parar ante una situación de abuso de los recursos naturales, depende enteramente de su decisión. El Gobierno, el Ministerio del Ambiente siempre ha alegado falta de capacidad para supervisar a la empresa privada, nosotros no podemos hacerlo y al final lo que queda es que ellos asuman como compromiso legal, en sus llamados programas de responsabilidad social empresarial, el respeto de los recursos naturales del país.
::: ¿Entonces hay más responsabilidad del sector empresarial que de la institución pública?
Mirá, es un análisis simple. El desarrollo sostenible de un país tiene tres patas, la económica, la social y la ambiental, si una de ellas falla, se cae el país. En Nicaragua la parte económica es buena, buen crecimiento, buenas cifras, inversiones, esa pata está bien. En la parte social, queramos reconocer o no, este gobierno ha tenido alguna sensibilidad social, hay proyectos, hay beneficios a algunos sectores, con defectos y todo, pero hay estabilidad social aun, no es la que el país necesita, pero ahí va, esa otra pata se sostiene. ¿Y la parte ambiental? ¿Qué logro podemos mencionar en materia ambiental en esta administración? Es la pata más corta del taburete nacional.
::: ¿Hay marco jurídico que pena el delito ambiental?
Sí y también hay un capítulo en el programa de Desarrollo Humano de Nicaragua que promueve el desarrollo económico del país con un enfoque bastante extractivista, que promueve a la empresa privada como soporte para el desarrollo ambiental, cuando hay que ser realista, la empresa privada ha sido poca responsable con el uso y la práctica de medidas ambientales. No me voy a rasgar las vestiduras, pero la clase empresarial tiene una deuda con este país. Ellos dicen que son el motor de la economía del país, pero igual destruyen el ambiente, el recurso agua, la explotación forestal, la extracción minera; los cultivos industriales de algodón, arroz, banano, caña, palma, ganado, la construcción económica han sido sobre la base del principio de tierra arrasada.
::: Sé de empresas que dentro de sus programas de responsabilidad social empresarial promueven la reforestación de ríos y jornadas de limpieza.
Sí, está bien. Qué bonito ¿no? Pero el cuido del ambiente no debería ser un programa de responsabilidad social, una misión altruista, una labor de caridad, sino una obligación de ley. Está bien que hagan caridad social, pero mejor que cumplan la ley que los obliga a cuidar los recursos, si la ley tampoco es una guillotina, no es draconiana, es apenas suficiente para no contaminar pero ni aún así la respetan.
Ver en la versión impresa las paginas: 6 ,5 ,4