Vicente Maltez Montiel

Agresión a niños: ¡alto!

Conmovió a la sociedad nicaragüense cómo un despiadado varón adulto dio de patadas en el abdomen a un niño de 18 meses el pasado 26 de octubre en San Juan del Sur. Cinco años de cárcel aplicó una juez al criminal.

En medicina el “síndrome del niño golpeado o maltratado” es un cuadro clínico asociado al delito de lesiones de todo tipo, abandono o ambos, que se da con mayor frecuencia en menores de 3 años y del cual hay dos tipos.

En la forma activa el niño o niña maltratada recibe castigos físicos de variable intensidad y estamos frente a un hecho criminal, porque se ha cometido el delito de “lesiones” físicas y mentales, un caso más de violencia intradomiciliar. Acciones sexuales la ley penal las cataloga como abuso sexual infantil, violación agravada, etc.

Debemos sospechar que se ha producido este tipo de agresión activa en las siguientes situaciones: un menor con traumatismos en distintos períodos de evolución, por ejemplo: cuando se le está atendiendo una fractura o hueso quebrado se detectan en las radiografías fracturas antiguas en ese mismo hueso o en otros.

Un niño o niña con historia de traumatismos múltiples. En el examen físico del menor se detectan varias cicatrices. Y muy importante es que la historia que acompaña a los daños físicos del menor no es coherente, ya que los adultos explican: “El niño tuvo una caída”, “sus compañeritos lo golpearon”, “le dio un ataque o amaneció así”, etc.

En la forma activa son frecuentes equimosis o “morados” en labios, miembros, espalda y glúteos. Agresiones de mayor envergadura con peligro inminente pueden encontrarse con la ayuda de tecnología diagnóstica desgarros o hematomas en el hígado, bazo, intestinos y otros órganos.

En la forma pasiva de agresión son frecuentes la desnutrición y las enfermedades derivadas de esta. Una forma mixta o tercera variante podría ser la de privación de atenciones y asistencia unido a lesiones.

Una forma rara de agresión a los niños es un síndrome psiquiátrico de los padres de la criatura llamado Síndrome de Munchausen por poderes, que es una variante del síndrome original en los cuales el padre o padres simulan o inducen síntomas de una o varias enfermedades, aparentes o reales, con el propósito de solicitar atención médica.

Se trata de una forma de abuso infantil en el cual el o los padres tratan de que haya síntomas procediendo de forma amañada: agregarle sangre o heces a la orina, administrándole laxantes, infectar los líquidos intravenosos, etc., lo que lleva a que los menores sean hospitalizados una o repetidas veces, incluso hasta ser operados.

Siempre que haya un niño lesionado el personal de salud y de servicio social deberá correlacionar la historia, ubicarse en el entorno social y en la salud mental de los padres. En el Síndrome de Muchausen por poderes el padre responsable de esta conducta se muestra muy colaborador, “dedicado o sacrificado”, lo cual crea confusión.

Nadie tiene derecho de maltratar física o mentalmente a un niño o niña. Cinco años es muy poco porque el delito fue homicidio frustrado. Un acto vergonzante para Nicaragua.

El autor es médico internista y químico-farmacéutico.

Opinión agresión niños archivo
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