Francisco Xavier Aguirre Sacasa

El telegrama Zimmermann

Para finales de 1916, la “Gran Guerra” cumplía dos años y medio de haberse iniciado provocando un derramamiento de sangre y tesoro jamás visto en la historia. Los países europeos que luchaban entre sí —especialmente Rusia, Francia, Gran Bretaña y Austria-Hungría— estaban agotados. Alemania, la potencia militar más importante del continente, había logrado importantes victorias en el Frente Este, en donde prácticamente había colapsado el Imperio Ruso, y el Zar Nicolás II estaba a meses de su abdicación. Pero en el Oeste, las tropas alemanes estaban atascadas en una desgastadora guerra de trinchera con Francia e Inglaterra con pérdidas horrorosas. En tan solo dos batallas en 1916 —la de Verdún y el Somme— los ejércitos aliados y el alemán habían sufrido 1,750,000 bajas entre muertos y heridos. Claramente esta matanza no podía seguir.

Para revertir esta situación y ponerle un fin victorioso a la guerra, el Gobierno alemán adoptó una estrategia que contaba con tres elementos. Primero, transferir millones de sus soldados del frente ruso a Francia y Bélgica para darles un golpe contundente a los aliados atrincherados en el Oeste. Segundo, para disminuir la capacidad y voluntad inglesa de seguir luchando, desatar una guerra irrestricta de submarinos en contra de todo el comercio marítimo –incluyendo al de naves de países neutrales como Estados Unidos— en los mares alrededor de las Islas Británicas. Berlín comprendía que esta acción era riesgosa. Podría resultar en la entrada de Estados Unidos en la Primera Guerra Mundial. Pero por otro lado, Estados Unidos era el suministrador más importante de alimentos y armamentos a Inglaterra y era prácticamente su principal sostén. El gobierno y alto mando militar alemán concluyeron que tomar este riesgo se justificaba y apostaron a que, en todo caso, Estados Unidos no podría movilizar y transferir sus tropas a Europa en tiempo para evitar la derrota de los aliados.

El tercer elemento de la estrategia —y una suerte de póliza de seguro para retrasar una presencia norteamericana oportuna en Europa— consistía en crearle una distracción a Estados Unidos en su propio traspatio. Para lograr esto, Arturo Zimmermann, el canciller alemán, le envió un telegrama cifrado a su embajador en México el 16 de enero de 1917. En esta comunicación, Zimmermann le dio instrucciones a su representante que intentara fomentar un enfrentamiento militar mexicano con Estados Unidos. Conforme al “telegrama Zimmermann”, Alemania se comprometería a apoyar a México financieramente y con armamentos en caso México iniciaba hostilidades contra Estados Unidos que, por cierto, en ese momento estaba lastimando la soberanía mexicana al haber invadido al norte de México con tropas persiguiendo a Pancho Villa. Para cerrar el trato, en el telegrama Alemania también se comprometía a ayudarle a México recuperar los estados de Texas, Arizona y Nuevo México que México había perdido en guerras contra Estados Unidos a mediados del siglo anterior.

Los servicios de inteligencia británicos interceptaron el telegrama de Berlín a Ciudad México, lo descifraron y lo compartieron con el Gobierno estadounidense. Inicialmente las autoridades en Washington dudaban de la autenticidad del telegrama. Creían que era una fabricación británica para involucrar a Estados Unidos en la guerra. Pero una vez que el telegrama se filtró a los medios, a como era inevitable, el propio Zimmermann increíblemente admitió que lo había enviado.

El resto es historia. El Gobierno de Venustiano Carranza en México no mordió al anzuelo alemán. Consciente de que los Estados Unidos le había quitado a México más de la mitad de su territorio en guerras a mediados del siglo XIX y que había una enorme asimetría económica y militar entre los dos países, Carranza comprendió que su país no podría librar una guerra exitosa contra Estados Unidos. Ignoró el ofrecimiento alemán y públicamente anunció su neutralidad en cuanto a la pugna europea.

Por otro lado, la revelación del célebre pero ahora poco recordado “telegrama Zimmermann” enfureció a la opinión pública norteamericana. Combinado con el inicio de la irrestricta guerra submarina alemana, el entonces presidente estadounidense Woodrow Wilson pudo convencer al Congreso norteamericano a hacer lo que tenía ratos de querer hacer: declararle la guerra a Alemania. Esto lo hizo el 6 de abril de 1917 con votaciones abrumadoras a favor de la guerra en ambas cámaras del congreso norteamericano.

Los alemanes tuvieron razón al pensar que el influjo de tropas norteamericanas sería lento. Pero con el tiempo dos millones de soldados estadounidenses llegaron al viejo continente e inclinaron el fiel de la balanza en contra de Alemania. Agotados, los países europeos acordaron un armisticio que puso fin a la gran guerra europea y al viejo orden eurocéntrico que hasta entonces había imperado en el mundo.

El armisticio entró en vigencia a las once horas del décimo primer día del undécimo mes de 1918. Y las armas que comenzaron a arrojar fuego a niveles sin precedente en agosto de 1914, semanas después del asesinato del heredero del trono austro-húngaro en Sarajevo, por fin se silenciaron. Al menos por dos décadas cuando sonó la campana del segundo round de una guerra que muchos en Europa creyeron que terminó inconclusa e injustamente con el Tratado de Versalles. Pero eso es tema para otro artículo. El autor es un historiador y fue canciller de Nicaragua. Este es el segundo de una serie de artículos sobre la Primera Guerra Mundial.

Opinión guerra historia archivo

COMENTARIOS

  1. ramon
    Hace 12 años

    En Europa,todos miraban impabidos como los Alemanes se armaban despues de la unificacion de los reinados,el porq’todos sabian,con decir Inglaterra poseia solo 87 unidades artilleras,Francia 127,Russia por ahi por los 300,Alemania poseia 1750 unidades ademas lideraban en aviacion y tanques,la muerte del heredero al trono del imperio austro-hungaro Ferdinando fue el encage perfecto q’Principo el tirador Eslavo les brindo,fue un verdadero Molino carnicero se uso por 1ra vez el gas letales Aleman.

  2. EX-SMP
    Hace 12 años

    La gente de Nicaragua se muere de hambre en el campo. Las cosechas se mueren por la sequía. El dictador se perpetua en el poder. Los niños no tienen escuelas, comida ni futuro, y este canciller hablando pajas que ocurrieron en Europa hace casi un siglo!!..

  3. mac
    Hace 12 años

    A – Es cierto los franceses presentaron una fuerte resistencia en Verdun pero no tenian superioridad y no son los muertos los que inducen a los alemanes a demandar un armisticio si no evitar que los comunistas de Rosa Luxemburg se apoderen del poder siguiendo la misma estrategia cuando los comunistas depusieron al zar estando en guerra. En ese momento las tropas alemanas estaban en territorio de todos los paises enemigos y no habian sido derrotados en ninguna batalla.

  4. mac
    Hace 12 años

    B- Los alemanes tenian en alto grado la palabra de honor y en base a ese principio se desarmaron cumpliendo con uno de los enunciados de los 14 puntos propuestos por Wilson ademas que no habrian vencidos ni vencedores craso error aleman aprovechados por el maligno Churchill para reducir a la minima expresion al estado aleman.Mismo error cometido por politicos de la contra al desarmarse dejando intacto al ejercito sandinista y a como decia Emiliano son las canas huecas las que mandan.

  5. mac
    Hace 12 años

    C- Respecto al caso del Lusitana fue un pretexto de los guerreristas de Washington para entrar en el conflicto. Dicho barco fue undido por submarinos alemanes en 1915 transportaban armas y municiones para Inglaterra lo cual fue aceptado por el gobierno de EEUU pero en 1917 lo utilizaron para incitar al pueblo en favor de la guerra.

  6. Mac Coya
    Hace 12 años

    D – Todas las guerras son orientadas de acuerdo a las conveniencias de cada pais y por lo general son por motivos economicos como en el caso de Inglaterra. Alemania tenia un acuerdo con el sultan Abdul Hamid para construir la linea ferrea Berlin Bagdad la cual afectaba los intereses economicos de Inglaterra eso la impulso a entrar en guerra ademas al miedo que Alemania se convirtiera en una superpotencia

  7. Juan Aguirre
    Hace 12 años

    Se le olvido poner que el autor es un hijo de puta corrupto.

  8. ciriaca galo
    Hace 12 años

    Este Canciller sabe más sobre las guerras de Estados Unidos que sobre las guerras de Nicaragua. Es candil de la calle y oscuridad de su casa y hasta habla español con accento gringo.

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