Unas cien familias de la comunidad Villa Los Ángeles se sienten abandonadas por las autoridades, pues desde hace cuatro años están pidiendo el servicio de luz y agua potable.
Doña María Gutiérrez dijo que han buscado ayuda de organismos internacionales, ya que para obtener agua tienen que caminar un kilómetro.
En el caso de la energía algunas familias han decidido “pegarse” a la línea ilegalmente. Otros usan candiles para alumbrarse, calientan la plancha en el fuego y su única forma de entretenimiento es la radio.
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