Gloria Picón / Jeniffer Castillo
Con un grueso documento en mano el presidente inconstitucional Daniel Ortega, dijo tener “el estudio de factibilidad y costo de la construcción del Gran Canal de Nicaragua”, pero lo que mostró ante las cámaras de televisión fue un estudio que realizó Estados Unidos en 1895.
Ortega, sin dar mayores detalles de los estudios actuales del Gran Canal, defendió la viabilidad del mismo, cuya concesión se le otorgó al empresario chino Wang Jing.
Ortega sostuvo un encuentro con Wang, quien está de visita en el país, desde el pasado sábado y destacó el hecho de que fueron los diputados de la bancada sandinista quienes aprobaron el proyecto. “Pasaron 119 años para que se aprobaran (el año pasado) estas decisiones de forma soberana en Nicaragua”, dijo Ortega en su comparecencia, a la que no fueron invitados los medios independientes.
“Cuánto orgullo para los nicaragüense y cuánto orgullo y dignidad para diputados que votaron a favor del proyecto, porque estamos hablando de una obra que hace 119 años estaba en agenda de esa gran potencia que son los Estados Unidos de Norteamérica, aquí les voy a mostrar la presentación del documento, pareciera un libro, pero es un estudio de factibilidad y viene bien documentado”, dijo Ortega.
Durante su intervención Ortega justificó los tiempos de realización de los estudios con los avances de la tecnología. Dijo que con la realización del proyecto se erradicará la pobreza, e incluso aseguró que ya se están generando empleos, pero no dio datos que soportaran sus afirmaciones.
“Va a permitirle a Nicaragua erradicar la pobreza, tener una vida digna y contar con recursos para salvar Bosawás. La única manera de poder salvar Bosawás es con una gran inversión (…) y esos recursos son las utilidades de la obra del Gran Canal para recuperar nuestros bosques”, aseguró Ortega .
Ortega minimizó las críticas sobre los daños ambientales que el megaproyecto podría causar diciendo que hay medidas para amortiguar esos daños.
“Hay que quitar algunos árboles, reubicar algunas viviendas, algunas calles, en este caso hay un costo, pero lo importante es que en el estudio se van trabajando medidas para amortiguar los costos”, dijo.
Por su parte, Wang, haciendo de operador político, agradeció el voto en contra del proyecto de los diputados opositores y las críticas negativas que se han generado alrededor del proyecto.
“Por su oposición apreciamos más esta oportunidad que la historia nos ha otorgado, esa oportunidad de desarrollo, de avance; sus críticas son el motor de avance, porque con sus voces críticas estamos más determinados”, dijo Wang, sin mencionar el tema de los inversionistas del megaproyecto y los costos del mismo.
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