Hace ya 37 años, a inicios de 1977, el Partido Unionista Centroamericano (PUCA) concibió y ejecutó la formación de un cuerpo político literario, que a la par de sustentar una definición democrática, y una postura antisomocista, también formulara y enunciara una posición progresista en el ámbito cultural, agrupando a escritores, poetas, , pintores, intelectuales de Nicaragua y de Centroamérica, de conocida trayectoria democrática tales como: Rafael Gochez Soza, Carmen Naranjo, Alfonso Chase. Galel Cárdenas, Lucy Andino, todos grandes unionistas de la parcela Centroamericana, y en el ámbito nacional a Alejandro Dávila Bolaños, Beltrán Morales, Fernando Benavente, Guillermo Rivas Navas, José Esteban González, Lily Soto, entre otros que firmaron el documento constitutivo publicitado el jueves 12 de enero de 1989 en El Nuevo Diario, bajo el título de “a 12 años de Uiapca” (Unión de Intelectuales y Artistas Progresistas de Centroamérica) bajo mi firma y en el primer número de la revista Uiapca.
La labor creativa de Uiapca en el ámbito cultural quedó plasmada en dos ediciones publicadas de su revista Uiapca “la número 1 y la 2, circulando en el territorio centroamericano, no así la 3ª edición que quedó en prensa por los hechos políticos en los que se vio involucrada la organización al cumplir su rol político.
Dicho rol se cumplió actuando como fuerza motriz impulsora de dos organismos en los cuales participó como fundadora a saber: la CPDH de Culturama y la CPDH popular, que después devino en el Comité Pro Libertad de los Reos Políticos y en el Movimiento Pueblo Unido (MPU). En ambas organizaciones le correspondió a Uiapca ser la coordinadora de las diversas organizaciones que se integraron a ambas expresiones políticas, como el FER ML y el FER Popular, las asociaciones de estudiantes de secundaria como la AES y la FES, partidos políticos como el Partido Comunista, el Partido Socialista (PSN), representados por su secretario general Elí Altamirano Pérez y el dirigente sindical Federico Kraudy, respectivamente, más los dos delegados de las tendencias frentistas que también se incluían, y que fueron Víctor Tinoco por la GPP y Francisco Meza (q.e.p.d.) por la tendencia proletaria.
Veintidós organizaciones en total conformaron el espectro organizativo del MPU de cara a las formas superiores de lucha que ya se lanzarían a partir de febrero y diciembre de 1977, y más específicamente en septiembre de 1978, combativo mes en el cual se produce la primera insurrección generalizada en todo el territorio nacional, la que no pudieron sofocar las fuerzas tenebrosas de la dictadura somocista como la Oficina de Seguridad Nacional (OSN), la Escuela Básica de Infantería (EEBI), la propia Guardia Nacional, y hasta los criminales frentes populares somocistas.
Ya en septiembre de 1978, la Uiapca no es más la coordinadora del MPU ni miembro de la comisión política del mismo. Otras fuerzas y otros personajes entraron, y aunque se reconoció la labor de Uiapca , la verdad es que el MPU fue usado para beneficio político utilitario por algunas organizaciones, que desde ya auguraban los fines que perseguirían y los logros que buscaban en forma aviesa, para acuñar su poderío y un futuro accionar maligno, que trágicamente sigue pagando el sufrido pueblo de Nicaragua. El autor es abogado y dirigente del PUCA heroico.
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