“Una de las ventajas es que la metodología del kung-fu puede ayudarnos en la vida diaria, por ejemplo permitiéndonos controlar un ataque de ira o cólera; o a dominar una situación de miedo, pánico o peligro”. Víctor Calvo, experto en kung-fu.

Práctica saludable

El kung-fu es algo más que un arte marcial. Como disciplina deportiva beneficia la salud de los principales órganos y sistemas del cuerpo, fomenta la estabilidad psicológica y el autocontrol, favorece las relaciones sociales e, incluso, ayuda a mejorar algunos trastornos neurológicos.

El kung-fu es algo más que un arte marcial. Como disciplina deportiva beneficia la salud de los principales órganos y sistemas del cuerpo, fomenta la estabilidad psicológica y el autocontrol, favorece las relaciones sociales e, incluso, ayuda a mejorar algunos trastornos neurológicos.

Basándose en los trabajos de Anatomía y Fisiología del doctor Abraham Rincón Bello, médico nefrólogo, quien también es cinturón negro e instructor técnico de kung-fu, Víctor Calvo resume para Efe algunos de los beneficios corporales de la práctica deportiva.

RESPETO Y VÍNCULO ENTRE COMPAÑEROS

Según Calvo, “esta disciplina conlleva una serie de efectos muy beneficiosos para el desarrollo, el bienestar social y la salud de quienes lo practican y es recomendable para todo tipo de personas, sin importar su edad, sexo, condición física o estilo de vida”.

Al entrenarse métodos de autodefensa proporciona al alumno una “preparación física y psicológica que le hará sentirse seguro, siempre en un contexto de humildad y evitando el conflicto”, añade.

Una de las máximas del kung-fu, para Calvo, “es el respeto mutuo entre compañeros y el desarrollo de un vínculo, lo cual fomenta el entusiasmo por la práctica”.

Y añade con énfasis: “En el kung-fu hay que lograr que quien lo practica se divierta mientras entrena y mostrarle este arte marcial milenario en toda su esencia, belleza y amplitud; de forma pacífica, utilizando más la inteligencia y menos la rudeza”.

“El kung-fu es una actividad física, psicológica y espiritual en la que procuramos llegar a la ausencia de la violencia en todas sus formas. Su objetivo es lograr la paz sin tener que usar la fuerza bruta”, explica este experto a Efe.

“Sus principios filosóficos son varios, pero podemos destacar el de la antiviolencia. Respeto, resistencia, confianza, honestidad, humildad, compasión y paciencia, son otros valores de esta disciplina que logran adquirirse a través de la práctica durante años”, añade Víctor Calvo.

A quienes desean comenzar la práctica de esta actividad deportiva pero no tienen experiencia con las artes marciales, Calvo les recomienda tener “voluntad de querer hacerlo y también paciencia, ya que con esas actitudes en esta disciplina se puede lograr cualquier cosa”.

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