Humberto Galo Romero
Seriamente preocupados se encuentran pequeños y medianos productores de huevo de la zona central del país, ya que el ingreso por contrabando de este producto amenaza con llevarlos a la quiebra.
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“Aunque no existe por parte del gobierno nacional una autorización para importar huevo, este ingresa vía contrabando y afecta comercialmente al pequeño productor”, expresó Léster Estrada, presidente de la Cooperativa Productores Avícolas del departamento de Masaya (Coopamas).
Según el directivo, esta competencia desleal ha provocado que desde hace quince días los 46 socios de Coopemas tengan almacenadas cerca de 20,000 cajillas de huevo que no han podido vender.
“Nosotros dependemos de lo que vendemos al mercado, eso nos permite pagar las deudas, comprar materia prima y continuar trabajando”, dijo Estrada.
“Por eso hacemos un llamado a las autoridades del Gobierno para que pongan mano dura contra el contrabando”, agregó Estrada.
SERIA AMENAZA
Por su parte Alfonso Valerio, directivo de la Asociación de Pequeños y Medianos Avicultores de Nicaragua (Apemepan) y además vocero de la Comisión Nicaragüense del Huevo, sostuvo que el ingreso de contrabando del huevo es una seria amenaza para la avicultura nacional.
“Tenemos referencia que de contrabando ingresan al menos dos furgones semalmente, eso implica cerca de 20,000 cajillas adicionales a las que nosotros producimos, eso amenaza al pequeño productor, pero también la salud de los consumidores”, dijo Valerio.
Tanto Estrada como Valerio coinciden que en los últimos dos años al menos 35 granjas avícolas han desaparecido debido a la entrada ilegal de huevo. Ambos directivos señalan que si esto se mantiene este año podría desaparecer una cantidad similar de granjas.
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