Navidad, tiempo de reflexión

Justo Pastor Ramos

Diciembre es el principio de la historia de las cosas divinas relacionadas con toda la humanidad, es el tiempo precioso para el amor y el regocijo del alma, así como de los buenos sentimientos; es el tiempo de la esperanza siempre viajando en el pasado, el presente y el porvenir como un solo tiempo.

En diciembre el universo cristiano se congrega espiritualmente frente al portal de Belén de Judá celebrando el acontecimiento más sublime y bello; el nacimiento del niño Dios, el “Invicto Sol”, “Luz del mundo” y “Reino de la vida”, un hecho prometido del supremo creador para la redención de la humanidad que al celebrarlo de manera tan efusiva nos invita a reflexionar en su grandeza divina desde el instante de la profecía hasta el momento cuando es anunciado angelicalmente desde la azul inmensidad: “Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad”.

Nicaragua una nación profundamente cristiana abre la puerta del corazón lleno de alegría y de fervorosos ideales, sumergida con sus propias motivaciones tradicionales y culturales —pregones, trovas, villancicos, nacimiento, árboles de Navidad y cantares cuya literatura continúa cristianizando— en comunión de amor para festejar este advenimiento divino incontaminado y separado del pecado acaecido en el momento preciso para renovar el velo de las naciones del mundo y ser entre el cielo y la tierra la gloria de su pueblo.

En este sentido la Navidad de Jesús que nos aprestamos a celebrar constituye para el mundo entero el fundamento supremo sobre el que se debe construir la paz por encima de las diferencias políticas, sociales o partidarias, buscando en función de una nueva cultura cauces adecuados que sin vano engaño conduzcan a superar el odio por el amor, armonizando la fe y la razón y más aún; como buenos cristianos transformar las ideas transcendiendo más allá de las palabras; erradicar actitudes y aptitudes incoherentes con una ética sustentada en la convicción de alcanzar la convivencia pacífica con equidad tan necesaria para el desarrollo económico y social de un país.

La Navidad en síntesis, es el tiempo propicio para profundizar en nuevos proyectos deliberando con la superación del espíritu creador y más todavía, haciendo nuestro el mensaje celestial y con el amor de Jesús Rey del universo que se constituyó en el artífice de nuestras vidas y de nuestros sueños, esos sueños nuestros que a veces nos parecen imposibles o excesivos, pero que el tiempo nos enseña, que cuando alimentamos la fe y confiamos en nuestra capacidad humana se llega a la preciada meta.

Él está aquí ahora hecho hombre entre nosotros llamándonos a reflexionar en el contenido de sus palabras que con tanta humildad predicara y nos sigue predicando de generación en generación. Él, que fue el sueño de un pueblo que esperaba su liberación y el líder coherente que en todo momento transmitía con su ejemplo una correcta conciencia en cimentar la paz, la verdad, así como la libertad, los valores éticos y espirituales que todo hombre debe poner en práctica entre él y sus semejantes como parte de una misma sociedad.

De manera que la Navidad de nuestro Señor Jesucristo que hoy evocamos y la manifestamos con mensajes de ventura, paz y felicidad confirme con credibilidad un verdadero sentimiento cristiano y de amistad, el compromiso de contribuir al logro de esos deseos entre los unos y otros.

En el pesebre de Belén hay resplandores de estrellas y cantares de ángeles que nuevamente proclaman “Gloria in excelsis Deo” con cánticos de sueños y esperanzas los que todos podamos aquí desde nuestra tierra exclamarle al divino infante con el alma henchida de su amor; Dulce niño de mi amor déjame ser el dueño de tu sueño y del fértil suspiro de tu aliento divino. Déjame ver tu embriagadora sonrisa y penetrar en tu piel para ser el dueño de tu paz con buena voluntad. El autor es historiador.

Opinión Navidad reflexión archivo
×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí