Max L. Lacayo

¡Qué clase de gente!

La actitud del vicepresidente de Nicaragua, Omar Halleslevens, es desafiante, arrogante y concluyente al emitir su opinión en defensa de la iniciativa de reforma constitucional propuesta por el presidente inconstitucional Daniel Ortega, que plantea que los militares en servicio activo puedan desempeñar cargos en las instituciones del Estado. Esto incluye las funciones de presidentes o directores de entes autónomos o gubernamentales, embajadores, ministros y viceministros.

“¡¿Y qué?!”, advertimos en su ademán, cuando Halleslevens indica que es práctica común del régimen orteguista permitir que miembros del Ejército en servicio activo colaboren o trabajen en las instituciones del Estado. Es indistinto para este señor que esas actividades están prohibidas por la Constitución; por las leyes fundamentales que establecen las obligaciones básicas de los gobernantes.

“¡¿Cuál es el problema?!”, pareciera gritar el general Halleslevens al pretender dejar establecida la “necedad” del pueblo por preocuparse ante esta violación a la Carta Magna. Él pretende justificarlo todo indicando que después de uno o dos años, los militares activos que trabajan en entes gubernamentales, regresan a la vida militar.

“¡Cállense!”, es el siguiente rugido que percibimos en nuestras mentes, pues el choque es real ya que el vicepresidente de la República nos está menospreciando y proponiendo que lo que debemos hacer es buscar el aprovechamiento de los talentos militares. Como si no existieran personas calificadas en la población civil. Obviamente, Halleslevens solo pretende callarnos; que dejemos de protestar.

Aquí nace la pregunta sobre qué clase de gente se presta a estas cosas. En verdad existen muchas teorías al respecto y hasta podríamos especular con abundante inventiva.

Lo que sí sería útil, sin embargo, es indagar un poco sobre los antecedentes de este vocero de lo anticonstitucional. Halleslevens fungió como jefe del Ejército de Nicaragua (2005-2010). En el 2011, él acompañó a Daniel Ortega en la fórmula presidencial como candidato a la vicepresidencia; a sabiendas de que el intento de Ortega de reelegirse era en contra de la Constitución del país. Hoy el dictador Ortega gobierna de manera inconstitucional y Halleslevens es su vicepresidente.

Este general retirado ha sido vinculado con los crímenes de lesa humanidad cometidos contra indígenas miskitos a principios de los ochenta por el gobierno sandinista liderado por el mismo Daniel Ortega. Estas masacres y el traslado forzoso de decenas de comunidades a nuevas tierras conocidas como Tasba Pri (Tierra Libre) originaron múltiples denuncias por violaciones a los derechos humanos. Halleslevens es uno —junto con Daniel Ortega— de los 16 funcionarios del gobierno denunciados por tales brutalidades contra las comunidades indígenas de la Costa del Caribe. A estos crímenes sangrientos se les conoce como operativo Navidad Roja.

El 27 de diciembre de 1974, a las 10:15 de la noche, Halleslevens y otros doce miembros del Frente sandinista asaltaron la casa de José María Castillo Quant durante una celebración privada para secuestrar al anfitrión y sus invitados. Los atacantes salieron de sus vehículos disparando contra el colectivo de guardas y tomaron la residencia. Estos también balearon mortalmente a Castillo Quant.

Después de tres días de mediaciones efectuadas por el cardenal Miguel Obando y Bravo, entre el gobierno de Anastasio Somoza Debayle y los miembros del Frente Sandinista, estos obtuvieron la liberación de Daniel Ortega (quien tenía 7 años de estar en prisión).

¡¿Y qué?! ¡¿Cuál es el problema?! ¡Cállense! Nos pareciera escuchar repetidamente estos gritos implícitos, de un Hallesleven que frío, apacible y calmado hoy promueve el asalto a la Constitución. El autor es Economista y escritor.

Opinión clase gente Halleslevens archivo

COMENTARIOS

  1. ¡Basta ya!
    Hace 13 años

    Es increible el menosprecio con que nos habla la cupula orteguista. Aunque el pueblo no se merece esto, el precio que terminando pagando es inhumano. Entre mas nos esperemos para terminar con este mal, mas alto sera ese precio.

  2. alvaro sevilla
    Hace 13 años

    No solo es clase de gente Max, es clase de alma vendida al poder y al dinero, disfrazado de servicio al pueblo de Nicaragua. Donde gente como este sr Halleslevens, se vende moral y espiritualmente por las sobras del poder y el dinero que el Vendepatria de Ortega-Murillo tiene para sus adeptos. 

  3. Nidia Camacho
    Hace 13 años

    Buen Artículo! Lástima que personajes como Halleslevens, estén ocupando cargos donde sus decisiones no tienen oposición ya que con aprobación o sin ella implantarán su sello, desobedeciendo lo estipulado en Nuestra Constitución.

  4. Fernando Cansandra
    Hace 13 años

    La mayoria del grupo que tomo la casa de Chema y los que salieron libres son los que realmente manejan el pais. De la forma que los abusaron y ellos abusaron ahora estan abusando. Dentro del grupo aquellos mas centrados y/o mas civicos que quieren una Republica, no una Dictadura, los han apartado. No son comprables. Los que quieren hacer fortuna se han apegado mas a DOS y lo apoyan completamente. En un puesto publico el militar tendra mas oportunidad de hacer fortuna. Y si no yo, otro sera!

  5. Denso
    Hace 13 años

    Todos estos que participaron en la guerra contra Somoza se sienten con derecho a una recompensa estilo piratas del caribe;para ellos Nicaragua es un botin y se sienten con derecho a repartirselo entre ellos nada mas y el pueblo pasa a segundo plano y que se aguanten si quieren,por eso hasta se dan el lujo de poner a cualquier griton ignorante en cualquier puesto con tal que sea otro de sus compinches;el gobierno orteguista es donde han habido la gente mas impreparada en las instituciones,

  6. fernando Casandra
    Hace 13 años

    La mayoria del grupo que tomo la casa de Chema y los que salieron libres son los que realmente manejan el pais. De la forma que los abusaron y ellos abusaron ahora estan abusando. Dentro del grupo aquellos mas centrados y/o mas civicos que quieren una Republica, no una Dictadura, los han apartado. No son comprables. Los que quieren hacer fortuna se han apegado mas a DOS y lo apoyan completamente.

  7. Luis Bends
    Hace 13 años

    Y qué..!!! Gritos que abiertamente dejan saber que estos nuevos dictadores consideran a Nicaragua su propiedad y al pueblo sus esclavos. Gritos que claramente manifiestan el poder de una asociación maligna que se ciñe bajo el cielo patrio.
    Y que..!!! Es el desafío autoritario a la dignidad y la libertad de todo un pueblo.
    Somos libres y aunque violen y mancillen nuestra constitución seguiremos siendo libres por la sangre de los héroes de la patria.

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