Humberto Belli Pereira

Homenaje a Cornelio

La campaña de Rosario Murillo a favor del “vivir bonito” está causando importantes discusiones sobre cuáles deben ser las funciones y alcances del Estado. Tras un artículo que escribí sobre el tema (“Vivir bonito vivir en la luz”, 11 de marzo), un lector bajo el nombre de “Cornelio”, hizo en internet un comentario contundente: “Quien le encargue al Estado la enseñanza de ética, moral y valores, le cede a la vez la potestad de definir cuál ética, moral y valores a enseñar. ¡Que no se queje después cuando no sea la suya!”

El definir los límites del Estado ha sido una de las preocupaciones centrales de numerosos filósofos y pensadores políticos a través de la historia. Décadas atrás, enfrentada a este problema la Iglesia católica, partiendo del hecho de que el individuo y las familias existen antes que el Estado, propuso a través de su doctrina social el principio de la subsidiaridad del Estado; la idea de que este existe para ayudar o facilitar a los ciudadanos y a sus organizaciones intermedias, a que consigan sus propios objetivos, mientras sean legítimos o no atenten contra el bien común. En consecuencia el Estado no debe usurpar o sustituir las iniciativas que los particulares pueden y deben desarrollar por sí mismos. Es solamente cuando por distintas razones estos no pueden realizar una función determinada, que el Estado tiene derecho a intervenir; pero siempre en forma subsidiaria, complementaria.

En el plano de la educación, por ejemplo, la Iglesia sostiene que los padres, por ser los primeros responsables en la formación de los hijos, tienen la autoridad para decidir el tipo de educación que se les imparta. Pero como muchas veces carecen de los medios para suministrar en gran escala el servicio educativo, delegan en el Estado la acción de hacerlo o de complementar sus esfuerzos. Pero fijémonos bien: desde esta perspectiva el Estado es solo un servidor, un subordinado, no el jefe omnipotente ante quien se dobla la rodilla. Un Estado servidor tendría que consultar con los padres de familia sus decisiones educativas, reconociéndoles su derecho a intervenir en asuntos internos de las escuelas, incluyendo la elección de directores, y a exigir cuentas de los resultados educativos.

El principio de la subsidiaridad es en el fondo profundamente libertario, en cuanto defiende la libertad individual frente al Estado, y democrático, en cuanto comparte la convicción de que la soberanía reside en el pueblo y que, en consecuencia, los gobernantes reciben su legitimidad de la aprobación de los gobernados. Es además un principio que hoy constituye uno de los pilares que sustenta el federalismo y el tratado de la Unión Europea, conforme al cual los estados preservan su autonomía pero permiten que el poder central intervenga, subsidiariamente, solo cuando es imperativo para la armonía del todo

Opuesta a esta visión del Estado humilde, servidor, está la del Estado mandón; la del “Ogro filantrópico”, del que hablaba Octavio Paz refiriéndose a los populismos latinoamericanos, y la de los totalitarismos fascistas y comunistas del siglo XX, en la que una minoría de iluminados se arrogó el papel de mesías para conducir a los pueblos a la tierras prometida… a la fuerza.

Lo deseable sería que el plan gubernamental de “vivir bonito” fuese un proyecto para empoderar las familias, aumentándoles el poder de decisión en asuntos comunitarios. Lo repugnante sería pervertirlo convirtiéndolo en un instrumento para empoderar en cambio al estado-partido, haciéndolo el rector y organizador de todos los esfuerzos. Que sea una u otra cosa dependerá de que su gestación no sea producto de una sola señora, quizás bien intencionada, sino de toda la sociedad nicaragüense.

El autor es sociólogo, fue ministro de Educación.

Opinión Iglesia vivir bonito archivo

COMENTARIOS

  1. Hace 13 años

    una confusion de terminos intencionada como las escondidas agendas del caso que nos toca

  2. Manuel
    Hace 13 años

    Articulo 14 de la Constitución de Nicaragua: El estado NO tiene religión oficial. Por lo tanto, lo que piense la Iglesia Católica es irrelevante en cuanto a las funciones del estado.

  3. Silvio
    Hace 13 años

    La Unión Europea y los Estados Federales tienen diferentes niveles de gobierno, cada uno con sus propias competencias. Pero esto no quiere decir que el estado no intervenga a como afirmas. Nada mas alejado de la realidad. En esos países la verdadera intervención del estado se da a nivel estatal y local. Para ello hay una gran cantidades de leyes que regulan las relaciones domesticas, las construcciones de viviendas, la educación, la salud, el medio ambiente, etc.

  4. Nicanor
    Hace 13 años

    Totalmente de acuerdo. En los ochenta PAC les dijo que «el socialismo era la más grande escuela de obediencia que había
    inventado el pensamiento europeo». Hoy obligan a los maestros a asisir a seminarios que Dios sabe si es «bola ensalivada» para distorsionar aún más nuestro pobrísimo sistema educativo.

  5. Vitu Vitú.
    Hace 13 años

    El comentarista es sumamente clerical: Para que una verdad evidente sea tal, debe estar sancionada por un cura., todo lo que dicen los curas es verdad. Utiliza festinadamente el término libertario, fuera de contexto pues es sabido que libertario es unicamente anarquista.

  6. Hace 13 años

    Estamos hablando en este articulo de las agendas ocultas? sabemos que a los gobiernos tiranicos pero que no son de traje socialista o copmunist. a esos no les interesa que el pueblo se eduque, cosa contraria que sucede con regimenes que se esconden detras de una aparente DEMOCRACIA, nepoticos con agendas al estilo de la revolucion Cubana. Entonces aqui la cosa es diferente y es lo que se teme y repugna de ese caraqueado plan de de Dona CHayo de vivir bien y vivir bonito

  7. Hace 13 años

    Eso de que para que una asercion sea verdadera o no, la misma no necesita de la bendicion de un cura o rabi o reverendo alguno; sino que debe de ser demostrada con suficientes factores de peso que prueben lo aseverado, Por el otro lado, los teminos libertario, libertad o libertinaje suenan muy parecidos pero cad a uno de ellos encierra y guarda sus propias propiedades y definiciones, pero lo que no entiendo del porque lo libertario es anarquista. Creo que es esta aseveracion hay una simplemente

  8. Luis
    Hace 13 años

    Y cuando el estado se mete en el aborto, que debería ser parte de las libertades individuales, está bien?
    Creo que lo bueno para ganza debe ser bueno para el ganzo, no cree?

  9. lector
    Hace 13 años

    El maestro Belli muy bien sabe las verdaderas intenciones de la gran Sra. Pero esta bien, es bueno que, el haga saber a la pareja, que no todos los ciudadanos se tragan la pildora.

  10. niCA
    Hace 13 años

    En resumen que el bachi y la chamu no se metan donde nadie los a llamado.Tienen que respetar al Cosep y a la propiedad privada y tienen que respetar nuestra idiosincracia como pueblo.Nosotros nunca vamos aceptar imposiciones al estilo cubano ni muchisimo menos ideas socialistoides que no van con el pueblo Nicaraguense.O tendremos otra guerra.

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