Hoy se cumplen siete años de la institucionalización en Nicaragua del DR-Cafta, o sea el Tratado de Libre Comercio entre República Dominicana, Centroamérica y Estados Unidos de América.
El DR-Cafta promueve una zona de libre comercio entre los países firmantes y hace permanentes los beneficios arancelarios que brindaba la Iniciativa de la Cuenca del Caribe (ICC), a los productos centroamericanos que ingresaban al mercado estadounidense. Este TLC institucionaliza temas de comercio multilaterales, tales como las disposiciones relativas a comercio (tratamiento arancelario, reglas de origen, administración aduanera, obstáculos técnicos al comercio, medidas sanitarias y fitosanitarias), así como las relacionadas a la inversión, contratación pública, derechos de propiedad intelectual (productos de origen y patentes), y disposiciones sobre derecho laboral, derecho ambiental y solución de controversias.
Gracias a esta institucionalidad, sinónimo de reglas claras, Nicaragua ha aumentado año tras año su superávit comercial con EE. UU. pasando de 705.3 millones de dólares en 2006 a 1,701.0 millones de dólares en 2012. O sea que en siete años del DR-Cafta Nicaragua acumuló un superávit comercial de 7,452.4 millones de dólares, según datos de la US International Trade Comission Data Web, a febrero de 2013.
A la “Zona DR-Cafta”, es decir EE. UU., CA y República Dominicana, Nicaragua exportó en 2012 el 47 por ciento de los productos fuera de Zona Franca y prácticamente el ciento por ciento de los elaborados en Zonas Francas, fuente de más de 105,000 empleos directos que cotizan en el INSS y que han recibido un trato especial a través del proyecto Better Work, en el marco del TLC. De la “Zona DR-Cafta” el país importa el cuarenta por ciento de los productos del resto del mundo, recibe el 76 por ciento de los turistas que visitan Nicaragua cada año y más del noventa por ciento de las remesas que llegan del extranjero. Debido a la complementariedad económica con EE. UU. y la cercanía entre los países centroamericanos y República Dominicana, Estados Unidos se ha posicionado en los últimos años como el principal país inversionista en Nicaragua, y el DR-Cafta ha significado la inserción que mejores resultados ha traído al país, en el panorama del comercio internacional. Y para EE. UU., la “Zona DR-Cafta” representa el segundo destino más grande de exportaciones en Latinoamérica, después de México y por encima de Brasil, y el decimotercer mercado de exportaciones en el mundo. Además, el DR-Cafta ha significado para los productores, trabajadores y consumidores nicaragüenses millones de dólares en ganancias para los productores, miles de empleos generados para los trabajadores, ahorros en sus gastos y mayor calidad en sus compras para los consumidores.
Todo esto demuestra claramente las grandes ventajas del TLC y la superioridad del sistema capitalista, en contraste con el oscuro meganegocio estatal del Alba, el cual ha producido millonarias ganancias a la nueva oligarquía que detenta el poder, pero solo migajas para la mayoría de la población nicaragüense.