Chester Membreño

Identidad y unidad opositora

Desde LA PRENSA, este bastión de libertad de expresión, deseo expresar parte de mis aportes al proceso de unificación opositora. Habiendo espacios de participación ciudadana en un diario de circulación nacional, que de forma independiente y profesional forma una ciudadanía empoderada, podemos decir que sí hay oposición en el país. No debemos ser extremistas y afirmar, “no hay oposición en Nicaragua”.

El excandidato presidencial de la Alianza Partido Liberal Independiente (PLI), don Fabio Gadea, en un artículo de opinión publicado en este diario, expresó; “De nada sirve que estemos unidos”, al referirse a que en el año 2011, aún con la “unidad” de la Alianza PLI no tuvimos la capacidad de hacer valer el voto del pueblo y evitar el fraude del orteguismo. Don Fabio Gadea no llamó al pueblo a salir a las calles, en desobediencia civil y desconocer los resultados electorales, aunque costara 1,000 o 2,000 muertos opositores, dicen, que es la única forma de enfrentar a un partido dictatorial y de formación militarista como el FSLN.

Yo sí creo en la unidad opositora, pero antes debemos buscar un consenso alrededor de la verdadera identidad opositora, sin establecer nuestra identidad no tenemos forma de empoderar a nuestras bases y simpatizantes. El jurista Gabriel Álvarez, en declaración a LA PRENSA del día 18 de noviembre del 2012, afirmó: “No hay identidad en los partidos, ni ideológica, ni programática, es una sola charanga”. Igual, lo dice en Venezuela, el analista liberal, Alberto Mansueti, quién señaló; “Más que estar unidos, debemos de estar identificados con nuestros valores y principios”. Yo sí creo que aún podemos luchar por la vía cívica, pero con dignidad.

El mayor logro del sector antisandinista en Nicaragua ha sido, el establecimiento de la economía de mercado y la consolidación de la superestructura económica y las relaciones de producción de perfil neoliberal, para beneficio del pueblo. Estén seguros que no duraría Ortega un año más en el poder si pretendiera aplicar la verdadera economía socialista, con reformas agrarias, tomas de tierras, confiscaciones, control de precios y tarjetas de racionamiento.

El diputado Eduardo Montealegre ha expuesto en las páginas de LA PRENSA, su perfil estadista y propuesta económica. En estos tiempos de ambigüedades y colapsos económicos, Montealegre mantiene la defensa del capitalismo liberal, sin caer en el fundamentalismo libremercadista, sino de un sistema tipo keynesiano. Los derechos individuales, elecciones libres y democracia republicana completan el cuadro de nuestra riqueza liberal.

El somocismo tuvo una economía de mercado casi milagrosa, con más de 20 años de crecimiento del 8 o 9 por ciento anual. La presidenta Violeta Chamorro restituyó el libre mercado criollo, que fue destruido por el gobierno de la noche oscura y la década perdida; posteriormente, cada uno de los dos gobiernos liberales subsiguientes realizaron importantes aportes a la consolidación del sistema; sin embargo, algunos grupos como el MRS, nunca han reconocido estos logros neoliberales, creo que su modelo a seguir es el de la Cuba comunista. Es ahí, que el debate ideológico es el único que importa, empoderemos a los liberales y defendamos nuestra libertad. El autor es Abogado y Laico Bautista


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