Hoy se celebra el Día Mundial de la Juventud, pero dirigentes de diversas agrupaciones juveniles en Nicaragua aseguran que no tienen nada que celebrar en el país, porque sus libertades están siendo coartadas y carecen de oportunidades de empleo y de una mejor calidad de vida. Su realidad, reclaman, es que el Gobierno y los partidos políticos solo los utilizan, pero no les ceden espacios.
Carlos Jarquín, miembro de la Mesa de Concertación, considera que actualmente los jóvenes son instrumentalizados como fuerzas de choque y para activismo partidario, pero no tienen representación verdadera o participación activa en la toma de decisiones.
En un comunicado, divulgado en la víspera, la Mesa de Concertación demanda la creación de políticas públicas que los beneficien con una vivienda digna, trabajos dignos, educación y salud.
Jarquín recordó que ante el cierre de espacios los jóvenes se han manifestado cívicamente para demandar el respeto a las leyes y la Constitución, aunque han recibido amenazas y golpes.
Nelson Tupac valoró que es triste ver cómo a la juventud se le utiliza políticamente por un plato de comida y llamó a los jóvenes de todas las tendencias religiosas y políticas a pensar en Nicaragua, no dejarse manipular y no permitir la instauración de una dictadura.
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