Gloria Picón Duarte
Después de los resultados electorales del pasado 11 de noviembre, muchos sectores empezaron a hablar de la necesidad de la “presión en las calles” para lograr cambios políticos en el país dado que la voluntad popular no se ha respetado en las últimas tres elecciones.
Los jóvenes aseguran que no han habido cambios en el sistema electoral que garanticen el respeto a la voluntad popular y agregaron que se están organizando más para endurecer su protesta.
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A mediados de la semana pasada el general en retiro Humberto Ortega, hermano del presidente inconstitucional Daniel Ortega, también dijo que la presión se tiene que hacer en las calles de manera cívica. Sin embargo, la oposición aún no ha logrado resultados concretos para desarrollar este tipo de estrategia.
Edmundo Jarquín, excandidato a vicepresidente de Nicaragua, manifestó en su programa radial El Pulso de la Semana, que después de la asignación “desproporcionada” que el Consejo Supremo Electoral (CSE) hizo a favor de Ortega en los escaños de la Asamblea Nacional (con 62 de 92 diputados), nadie esperó que el pequeño número de diputados opositores que se integró al parlamento lo hiciera para tratar de influenciar las decisiones legislativas, sino articular una presión más allá de la Asamblea.
“La decisión de integrarse hacía sentido desde la perspectiva de configurar, desde la oposición parlamentaria, una posición de tal fuerza política testimonial capaz de animar, aunque fuese progresivamente, la presión extraparlamentaria de los ciudadanos y las diversas organizaciones”, asegura el político.
A criterio de Jarquín, pretender construir consensos en la Asamblea Nacional, desde una ínfima minoría y sin presión de calle, es ilusorio. Para él, el hecho de que esa presión de calle aún no exista en la dimensión deseable, aumenta la responsabilidad de la oposición parlamentaria de ayudar a crearla con posiciones testimoniales enérgicas
“Nunca se sabe cuándo aparecerá la chispa que incendie la pradera, y bien pudiera estarse gestando entre los pocos jóvenes que reiteradamente protestan frente al CSE”, advirtió Jarquín, en relación con la docena de jóvenes que desde el 20 de junio persisten con un plantón frente al tribunal electoral, a pesar de que han sido amenazados y agredidos físicamente.
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