Ricardo Albillos-EFE
Nació en Managua (Nicaragua) en 1950, un origen que reivindica siempre que se le pregunta, y su trayectoria, como poco, se puede calificar de atípica.
Se hizo famosa al lado del líder de los Rolling Stones, Mick Jagger, y su presencia fue una constante en la discoteca Studio 54 de Nueva York, donde se reunía el cogollo social de la época.
Su matrimonio con el roquero duró nueve años, y de él conserva el apellido y una hija en común, Jade, nacida en 1971 en París y ahora diseñadora de joyas e interiores.
Pero, poco a poco, se fue alejando del mundo de la farándula y del “famoseo” para centrarse en la defensa de los derechos humanos y del medioambiente. Sin pudor, o con un excelso pudor, se ha valido de su nombre para apoyar causas como los derechos de los indígenas, la deforestación de Hispanoamérica, la abolición de la pena de muerte o los abusos de menores.
Por su trabajo en este sentido, ha sido nombrada Embajadora de Buena Voluntad del Consejo Europeo y miembro del consejo directivo de Amnistía Internacional, en Estados Unidos. Además, tiene su propia fundación, Bianca Jagger Human Rights Foundation .
Jagger acaba de presentar la campaña de reforestación Plant a Pledge (Planta una Promesa), una iniciativa de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), con el apoyo de Airbus, para recoger firmas destinadas a impulsar la reforestación de 150 millones de hectáreas en el mundo hasta 2020.
“Alrededor de 2,000 millones de hectáreas de bosques, casi la mitad del planeta, han sido destruidas hasta el momento. Esto quiere decir que el potencial es enorme. Queremos generar una importante oleada de apoyo entre el público”, advierte Jagger en una entrevista con la Agencia Efe en Londres.
Para ello, se ha creado una página web (http//www.plantapledge.com), con el fin de que los internautas apoyen con su firma una declaración dirigida a distintos gobiernos para que se comprometan a reforestar sus tierras degradadas.
Bianca Jagger presentará esta iniciativa en la Conferencia de la ONU sobre Desarrollo Sostenible Río+20, que se celebra en Río de Janeiro del 20 al 22 de junio, de la que dice que no espera “grandes resultados”.
“Desgraciadamente, de Río+20 no va a salir un documento que comprometa legalmente a los países a luchar contra el cambio climático. Estoy muy preocupada porque muchos jefes de Estado ya han adelantado que no van a ir, como el primer ministro británico David Cameron, o la canciller alemana Angela Merkel”, señala la que fuera icono de belleza.
SUPERVIVENCIA DE LOS INDÍGENAS
La campaña Planta una Promesa , manifestó, tiene “objetivos realizables” y “beneficiará a las comunidades locales, a las personas en las áreas rurales y a las poblaciones indígenas”.
En esta línea, Jagger está preocupada porque varios “gobiernos latinoamericanos están poniendo en grave peligro la supervivencia de los indígenas: han dado concesiones a compañías que no respetan los derechos humanos de las comunidades locales y comunidades indígenas. Muchas de estas compañías actúan con total impunidad”.
“Los indígenas son los mejores protectores del medioambiente y del ecosistema. Sin ellos no podríamos ganar la lucha contra el calentamiento de la Tierra. Ellos han sido los mejores protectores de los bosques y de la biodiversidad”, puntualizó Jagger.
“Para que el proyecto de restauración y reforestación funcione tiene que reconocer los derechos de los indígenas y de las comunidades locales”, insistió. Porque la experiencia demuestra que, cuando los derechos de la población local sobre la tierra son reconocidos, “la restauración y la buena gestión de los terrenos viene después”, añadió Jagger.
Y la otrora esposa del vocalista de los Rolling Stones terminó llamando la atención sobre el hecho de que el mundo se encuentra “a diez años del punto de no retorno”.
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