Internista
Recordamos a los varones y sus compañeras sexuales que todo tipo de masa, tumor o “pelota” que se detecta en un testículo debe ser considerado como un cáncer hasta que se demuestre lo contrario.
Esta sospecha debe obligar a acudir de inmediato con el médico internista de cabecera.
El asunto es serio pues todo tumor o masa a nivel de los testículos se considera un cáncer primario de las gónadas masculinas lo cual puede ocurrir a cualquier edad, en especial en adultos jóvenes, como promedio entre 30 y 36 años.
Se ha calculado que la frecuencia de estos cánceres del testículo es de dos a tres casos por cada cien mil varones cada año. Por ello es que siempre alertamos a los hombres y sus esposas o compañeras que estén pendientes siempre autoexaminándose la zona genital y que ante cualquier cosa rara visite al médico.
Uno de los hechos más importantes que siempre destacamos es que la inmensa mayoría de los pacientes con un cáncer testicular (seminoma el más frecuente, carcinoma embrionario o coriocarcinoma) no presentan síntomas o molestias, aparte de tener la “pelota” o masa a nivel del escroto o bolsa que contiene los testículos.
Solo en los casos que el cáncer testicular haya “saltado” o producido metástasis el paciente puede quejarse de hinchazón o pesadez en el escroto.
Cabe señalar que una demora en el diagnóstico puede significar peligrosa diseminación cancerosa que arrebata la vida del enfermo.
El médico internista examina con sus manos los testículos para detectar presencia del tumor testicular y con ayuda de medios diagnósticos como ultrasonido, tomografías y otros exámenes podrá diferenciar el tipo de tumoración.
Es muy importante saber que el 85 por ciento de los casos diagnosticados a tiempo pueden curarse a través de una operación y tratamiento posterior.
Larga vida y prosperidad. Para cualquier consulta estamos a su orden, puede escribirme al correo electrónico: [email protected]
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