Washington/EFE
Entre las “aparentes irregularidades” que rodean el proceso electoral nicaragüense, la portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland, citó “el fracaso del Gobierno nicaragüense a la hora de acreditar como observadores a ciertas organizaciones locales fiables” y las declaraciones de autoridades de que “los candidatos electorales podrían ser eliminados tras las elecciones”.
La misión de observación de la Unión Europea (UE) en Nicaragua también ha denunciado que el Consejo Supremo Electoral (CSE) no ha querido acreditar a organismos locales que solicitaban vigilar los comicios del próximo domingo, en los que el presidente Daniel Ortega busca su reelección.
“El Gobierno de Nicaragua también debe garantizar que la campaña y las elecciones estarán libres de intimidación, violencia y acoso a los votantes nicaragüenses que quieran ejercer sus derechos humanos, incluido el de votar en elecciones auténticas”, señaló Nuland.
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